<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080</id><updated>2012-02-16T14:17:44.780-05:00</updated><title type='text'>MI CASA RONERA</title><subtitle type='html'>Este es el lugar donde refugio todas mis pasiones. Mi Casa Ronera es un proyecto de periodismo y literatura en que el me embarqué desde hace un par de años. Los invito a seguir.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-1465893028618919278</id><published>2011-05-03T21:34:00.008-05:00</published><updated>2011-05-03T21:53:11.356-05:00</updated><title type='text'>Lorenzo Morales, juglar a los 95 años</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-UdEBmLG-e-w/TcC_Bsf5ydI/AAAAAAAAAE8/qZqd1XAkTDI/s1600/DSCN1074.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5602687972294642130" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-UdEBmLG-e-w/TcC_Bsf5ydI/AAAAAAAAAE8/qZqd1XAkTDI/s320/DSCN1074.JPG" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Comparto con ustedes el artículo que publicó el diario La Opinión a propósito del cumpleaños 95 del maestro Lorenzo Morales, que se celebró hace dos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;La familia Morales celebró los 95 años de vida del maestro Lorenzo, catalogado como el único juglar vallenato vivo que le queda a esta música.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Morales amaneció pidiendo un trago de whisky la mañana de su cumpleaños número 95. Desde la noche anterior, había pedido también un plato de chivo guisado para el almuerzo. En su lista de exigencias no había ni torta ni mariachis, esto llegaría por añadidura.&lt;br /&gt;Entonces la mañana se abrió y los hábitos diarios de Lorenzo no cambiaron un centímetro. Le dieron el desayuno, lo bañaron y como todas las mañanas recientes se sentó a ver morir el primer sol del día.&lt;br /&gt;Un par de bafles a todo volumen en el que se dejaban oír las notas de un acordeón sereno, irrumpieron en la soledad sabatina del barrio Primero de Mayo, en Valledupar. Bien temprano la música de Lorenzo y otros juglares inundó cada espacio de la cuadra.&lt;br /&gt;Mientras que adentro, en los pasillos de la casa, se vivía el ajetreo propio de un día de fiesta. Diana, una de las nietas, se encargó de pegar una y otra vez, durante toda la tarde, el letrero de “Mis 95 años”, que colgaba de una de las paredes del patio y que se caía con el viento, mientras que Cecilia Morales, su hija, arreglaba el rebujo que dejó la matada del chivo.&lt;br /&gt;Pasadas las 3:00 de la tarde la rutina de Lorenzo Miguel cambió. La camisa y los pantalones que tenían varias posturas y las chanclas propias de estos últimos años, fueron reemplazados por una camisa amarilla, a cuadros, con corbata del mismo color, un pantalón gris, unos zapatos de cuero, color de café.&lt;br /&gt;“No sé para qué me ponen tanta tela” fue lo único que atinó a decir Lorenzo, vestido de anfitrión. Luego volvió a pedir un trago de whisky. Cecilia lo embolató una vez más diciéndole que era mejor la cerveza, a lo que él sólo hizo un leve movimiento de cabeza rechazando su oferta. Al verse arrinconada, lo entretuvo, no por mucho tiempo, con un trago de café. Justo en el último sorbo llegaron los periodistas.&lt;br /&gt;Fueron ellos los encargados de abrir la fiesta. Lo acomodaron en el patio, al lado de la torta y comenzó un interrogatorio sobre la vida y la muerte de ‘Moralito’ que el maestro se sabe de memoria desde el día en que Emiliano Zuleta murió y él se convirtió, a lo mejor por descarte, en el que comenzó a dar las respuestas a preguntas que nunca le habían hecho, por que como lo escribió el cronista Alberto Salcedo, Lorenzo fue la sombra de Emiliano por muchos años. Dijo que a la muerte no le teme y que con la vida se entiende de vez en vez, que está paciente, que no toca acordeón porque tiene un mal de tembladera que no lo deja, (Parkinson) que está jubilado del Idema, que cada tantos meses recibe una platica por parte de Sayco, que Carmen Bracho no fue su enamorada, que le gusta hablar con la gente y que Guacoche fue el pueblo donde nació.&lt;br /&gt;Y quizás más por costumbre que por curiosidad, uno de los periodistas más veteranos de la región y como si no hubiera sido poco medio siglo para explicar el supuesto duelo que tuvo con el viejo “Mile”, le preguntó en qué terminó la contienda musical con Emiliano Zuleta, aquella madrugada en Urumita (Guajira). Sin tartamudear ‘Moralito’ se acercó al micrófono y como lo ha dicho siempre, repitió: “Emiliano y yo éramos compadres”.&lt;br /&gt;La tarde avanzó entre rancheras, fotos y más fotos, aplausos y un homenaje por parte de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata que le entregó un pergamino a manera de reconocimiento. Se comprometieron además a dotar su habitación con aire acondicionado y una buena cama.&lt;br /&gt;Lorenzo habla poco, con unos silencios que parecen interminables y que él utiliza para buscar en sus recuerdos la respuesta. Sin que nadie se lo preguntara y después de que los periodista se fueran de la casa, comenzó a hablar de lo que él quería hablar: música. Volvió a decir que son más las canciones inéditas que se han ido borrando de su mente, que las que están grabadas. Recordó y tarareó La Bavaria, una canción dedicada a la fábrica cervecera pidiéndole que no se fuera de la región. Pidió que le subieran volumen a “La mala situación” que sonaba a lo lejos y apenas la reconoció, sonrió y dijo: “sí escucha, ese es mi acordeón”.&lt;br /&gt;De la música vallenata que se hace hoy en día, también habló con una sonrisita picarona dibujada en su rostro. Dijo que es la música de sus contemporáneos y la de él, la que lo hace ir lejos, la que lo sigue convirtiendo en juglar, “camino con esa música.&lt;br /&gt;Nosotros los juglares tenemos música para hacer y deshacer, el problema es que la vida se nos acaba. Además, nuestras ‘olas’ sólo se hacen en el agua”, y soltó otra de sus efímeras carcajadas.&lt;br /&gt;A la fiesta llegaron desde los hijos, nietos, bisnietos hasta foráneos, aunque Cecilia sigue insistiendo que su papá más qué músico y juglar, es un hombre de carne y hueso y no un sitio turístico, caramba.&lt;br /&gt;Pasadas las 9:00 de la noche a la casa no le cabía un invitado más “y eso que no vinieron todos, la lista era de 200 personas”. Un acordeonero, un cajero y un guacharaquero de la escuela del “Turco” Gil, le dieron un ambiente vallenato a la tarde que moría. Entretanto, Beto Murgas, y quien es además estudioso de la música vallenata, presidente de Sayco en Valledupar, lo acompañó durante un largo rato.&lt;br /&gt;“Los que hacemos música vallenata nos llenamos cada vez más de orgullo de la presencia de él en la tierra. El maestro Morales no solamente nos ha indicado el camino para componer y tocar acordeón, sino que ha sido una fuente inagotable para periodistas, investigadores, es la persona que más tiene precisión en los conceptos, a cerca de lo que ha sido el proceso de la música vallenata”, dijo Murgas.&lt;br /&gt;Precisó que “de la edad de él es el único juglar vivo, es indudable. Hay otros juglares en los pueblos que no han sido proyectados ni han tenido trascendencia. Es el maestro Lorenzo a quien tenemos que manifestarle el cariño y agradecerle toda la vida lo que ha hecho”.&lt;br /&gt;Apenas Beto terminó de reconocer su obra, su vida y su presencia en este cumpleaños y cuando la parranda apenas empezaba, Cecilia no le dio más vueltas al dilema que había empezado en la mañana y apareció al fin con el primer trago de whisky de la noche. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-1465893028618919278?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/1465893028618919278/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=1465893028618919278' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/1465893028618919278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/1465893028618919278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2011/05/lorenzo-morales-juglar-los-95-anos.html' title='Lorenzo Morales, juglar a los 95 años'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-UdEBmLG-e-w/TcC_Bsf5ydI/AAAAAAAAAE8/qZqd1XAkTDI/s72-c/DSCN1074.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-5180463318601945729</id><published>2011-04-30T18:26:00.006-05:00</published><updated>2011-04-30T19:26:31.108-05:00</updated><title type='text'>“Luchito” Daza, el rey que se despide</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-9vIuz8sLJrE/TbyodssH_hI/AAAAAAAAAEs/Hh3V-15XuyI/s1600/SDC10711.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5601537264707960338" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-9vIuz8sLJrE/TbyodssH_hI/AAAAAAAAAEs/Hh3V-15XuyI/s320/SDC10711.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-UWL9EE2o2Z4/TbygbfAZT5I/AAAAAAAAAEU/Q3CvkiXjn2E/s1600/SDC10722.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;En la madrugada de hoy se conocerá el nombre del sucesor de Luis Eduardo Daza, quien a sus 30 años se coronó como el rey número 43 del Festival de la Leyenda Vallenata, el año pasado.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/em&gt;Luis Eduardo Daza habla sin nostalgias. Aunque hoy es su último día como Rey Vallenato, tiene claro que es mucho lo que queda por caminar.&lt;br /&gt;‘Luchito’, como lo llaman sus amigos, entrega hoy sábado la corona aceptando que este año fue difícil para él por los líos jurídicos en los que está envuelta la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata. Sin embargo, como rey tuvo la oportunidad de grabar un CD, de consolidar la unión con Cabeto Zuleta y de viajar por todo el país.&lt;br /&gt;‘Luchito’ es el cuarto rey que tiene el departamento de Magdalena. De esta región han salidos reyes como Alberto Villa y Alberto Rada. Se destaca por la interpretación del son y asegura que como músico también ha sufrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué ha pasado desde que ganó el Festival Vallenato?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“Todo se me ha dado en la parte musical. Tengo el reconocimiento de la gente donde quiera que llego. He estado en muchas partes, eso ha sido lo más importante. Teníamos muchos planes tanto la Fundación como yo de llegar muy lejos, pero este año se trabaron muchas cosas porque la Fundación tiene muchos problemas internos y eso trabó mucho los viajes que tenían para el exterior conmigo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué viene para usted?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“Ahora estoy haciendo un trabajo musical con Cabeto Zuleta, el hijo de Poncho Zuleta. Antes de eso hice un trabajo mío que quise dejar para mi reinado donde tengo 12 canciones, las cuatro con las que gané en el Festival y otras”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué tan complejo es tocar un son de El Difícil (Magdalena) y un son vallenato?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;“Se diferencian en la marcación de los bajos y en el lamento que se le da. El son de El Difícil es un son bajero, el son de acá (Valledupar) es distinto. Al principio cuando venía a los festivales tocaba el son de allá y eso me perjudicó. Me decían que yo tocaba era paseo, yo les decía que no era ningún paseo, sino que el son en mi tierra lo tocan de otra manera. Después me di cuenta que si seguía tocando de esa forma no me podía ganar el Festival Vallenato, contrario, me descalificaban. Sin embargo, gané con un son del maestro ‘Pachito’ Rada, un son totalmente bajero y lo interpreté como se interpreta el son en mi tierra”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo combina los dos estilos: el bajero y el vallenato?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“En esto me toca ser polifacético. Tengo que estar en los dos campos, lógicamente lo mío es lo bajero, defiendo mucho las raíces de mi pueblo, soy un total luchador de que no muera el son, de darle realce al Magdalena y a sus maestros a los Rada y a los Villa. Ahora estoy incursionando en la parte comercial y ahí se tiende a perder un poco las raíces del folclor, pero yo seguiré luchando por defender mis raíces musicales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué será que los músicos vallenatos marcan tanto el son?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“A mí no me gusta. Uno tiene que acomodarse para poder cumplir las metas, pero en realidad creo que eso viene influenciado mucho por músicos como Alfredo Gutiérrez, él además de cambiar la puya hizo sus cositas con el son marcado y empezó a agregarle pases de bajo que eso en el son ‘radero’ no existe”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Quiénes son sus maestros?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“Me inicié viendo al ‘Negrito’ Villa, quien ya falleció. Porque mi papá era muy amigo de él. Yo soy sobrino de Ricardo Maestre, el rey del son. Aprendí a tocar acordeón después de cantar y de ahí en adelante aprendí viendo. Además, Luis Enrique Martínez se quedaba en mi casa en El Difícil y se quedaba dos meses tocando y bebiendo. Fue con ellos con los que inicié y aprendí a tocar la verdadera música vallenata que es la más difícil de tocar”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo aprendió a tocar?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“Yo analizaba todas esas parrandas. A mí nadie me dijo coge el acordeón ni canta ni nada. Yo esperaba que todo el mundo se durmiera y que alguien dejara un acordeón tirado y me ponía a neciá. Yo aprendí a tocar primero guitarra que acordeón. Eso me ayudó mucho, un tío me dijo que yo era el único sobrino al que le vía futuro. Me regaló un acordeón que pesaba mucho, un acordeón moruno, ahí empecé. Tenía las mismas tres hileras, pero mucho más grande, más pesado. Tenía como 13 años. Yo tocaba sentado porque no podía con el acordeón. Después de eso me regalaron otro acordeón y desde ahí no he parado de tocar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Siempre soñó con rey del Festival Vallenato?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“¡Claro! Siempre decía que yo algún día iba a ser rey. No lo veía tan cerca como se me dio, pero sabía que algún día sería rey”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y en esta vez presentía que iba a ser rey?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“Después que toqué sabía que era el rey. Antes de irme para el Parque de la Leyenda les dije a mi guacharaquero y a mi cajero: ‘pelaos, si nos dejaron pasar a la final, vamos a ganar, porque tengo un presentimiento enorme’. Me preparé mucho, tuve disciplina, ensayaba dos y tres horas. Todos los días”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿Qué otros festivales ha ganado?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“¡Muchísimos! Casi todos. En la Sabana no me he metido a fondo porque de pronto no me preparo bien con el porro, pero no es porque sienta temor a ir, sino que no me preparo a tiempo y uno para “pelear” allá tiene que ir muy preparado con el porro. Así como yo siento el son, ellos no lo sienten como yo lo siento ni ellos le dan la cadencia ni el sentimiento, porque el son es mío el son no es de ellos. Igual pasa allá, ellos sienten lo mismo, el porro es de ellos. El primer festival que me gané fue en Tenerife (Magdalena) a los 15 años. Hay festivales que me gané y ni siquiera me acuerdo. La gran mayoría de los trofeos, los regalo. El del Festival no, es que el representa mi vida”,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Usted también ha vivido las dificultades que significa ser músico vallenato?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“Bastante. Uno como músico sufre mucho, yo las medio maduras me las estoy comiendo ahora”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué piensa que el dinero del Festival Vallenato se lo lleven músicos extranjeros?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“Es bastante lamentable y son criterios que uno no entiende”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Usted sabe que hay músicos que llegan a concursar sin un peso?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“Si, lo sé. Esto aquí se convirtió en un negocio. Afortunadamente, yo no tuve problemas porque yo me presenté con gente que creía en mí y yo creo que gané porque ellos le pusieron corazón al concurso. Éramos un conjunto”. &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-5180463318601945729?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/5180463318601945729/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=5180463318601945729' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/5180463318601945729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/5180463318601945729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2011/04/luchito-daza-el-rey-que-se-despide.html' title='“Luchito” Daza, el rey que se despide'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-9vIuz8sLJrE/TbyodssH_hI/AAAAAAAAAEs/Hh3V-15XuyI/s72-c/SDC10711.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-1491004623030245804</id><published>2011-04-28T16:34:00.004-05:00</published><updated>2011-04-28T16:43:20.795-05:00</updated><title type='text'>Lorenzo Morales. El Ocaso de un juglar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-OQmKMpp3AWc/TbnfNDMbYwI/AAAAAAAAAEM/FxJT9nRc5FE/s1600/lorenzo%252Cmorales0006%255B1%255D.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5600753026900648706" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-OQmKMpp3AWc/TbnfNDMbYwI/AAAAAAAAAEM/FxJT9nRc5FE/s320/lorenzo%252Cmorales0006%255B1%255D.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años en que empezamos a conocernos me abrazabas como nunca, Lorenzo. Cuando te fuiste haciendo viejo y la pobreza comenzó a caernos, entonces me abandonaste y te abandoné. Después de secundarnos toda clase de locuras y ser cómplices en el bien y en el mal, tuviste corazón para irte, olvidando más de medio siglo de vagabunderías.&lt;br /&gt;No sé si me extrañaste por esos años que estuvimos lejos, pero yo, viejo y torpe como me conociste, puedo decirte, amigo, que sigo esperando a que vuelvas a creer en mí y me devuelvas la alegría que te llevaste desde el mismo día, hace una década, cuando nos enfermamos y dejamos de caminar para siempre.&lt;br /&gt;Nadie como tú entendía mis quejas, mis tristezas, mis alegrías; y entonces, llorábamos juntos por la mujer o por el amigo que se fue. Compadre, el día que Franklin, tu hijo, vino por mí a la casa de empeño, no tenía planes para pensar en otros caminos distintos a los tuyos, pero te encontré, ¡carajo!, más viejo que yo a tu edad y comprendí que me habías dejado solo. No sé si tuvo algo que ver el pacto que hiciste con Emiliano Zuleta que decía que cuando uno de los dos muriera, el otro dejaría de tocar el acordeón. Viejo sinvergüenza, ¡le cumpliste!&lt;br /&gt;Ahora, junto a Franklin, me dieron ganas de reprocharte el mal de la ‘tembladera’ que no te deja abrazarme y por eso me pregunto, compadre, ¿qué hago yo, un viejo acordeón, sin un viejo juglar que me haga llorar en una noche como esta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;RETRATO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Morales se está muriendo de la aburrición. Sentado en una silla de ruedas, sin acordeón y sin seguidores, el viejo juglar vallenato, escoltado por su hija Cecilia a 800 kilómetros de Valledupar, no tiene otra opción que dedicarse a mirar el acelere de los músicos, a ver pasar frente a él el resumen de todo lo que vivió por 90 años.&lt;br /&gt;El lanzamiento del Festival de la Leyenda Vallenata en el Teatro Julio Mario Santo Domingo, de Bogotá, fue tan dolorosa para él, no solo por el trauma de no ser quien tocaba, por ser un espectador cuando toda la vida fue el protagonista, sino porque estaba solo, el único acordeón que tiene está en Valledupar y su compadre Emiliano Zuleta, el que lo rescataba de los días sin acordeón, no asistió.&lt;br /&gt;Lleva una bufanda y una chaqueta. El sombrero de siempre. La tembladera de siempre. Pregunta por la plata del ‘toque’, sin que haya habido ‘toque’ y asegura que tenía la autorización del médico “para venir y regresar”.&lt;br /&gt;Al fondo, suena un acordeón, pero él poco o nada se emociona. Luego, en el escenario del teatro y desde la silla de ruedas le dice adiós a un público que lo ovaciona, en un minuto interminable de fama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SU VIDA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La vida de Lorenzo pasó entre las parrandas, su familia y en escoltar a Emiliano. En un ciclo vicioso que lo condenó a la pobreza y al anonimato. Sin embargo, sus canciones siguen sonando, aunque no hayan sido grabadas tantas veces. Muchas de ellas sin grabar, cuentan sus historias, que aunque pocos las han escuchado, relatan el embrujo de la juglaría en la voz del último juglar vivo de Colombia.&lt;br /&gt;A los 96 años, el pasado para Lorenzo no tiene fechas. Sus recuerdos no son exactos, son lentos. Hace un par de años recuperó el acordeón que estaba archivado en una casa de empeño, pero va a cumplir una década sin tocarlo. Lo que sí es claro en su vida son tres hechos que no olvida: Sus viajes por la Zona Bananera, antes de 1947; el exilio en Codazzi, desde mediados de 1950 y Carmen Bracho. La Zona representa los tiempos de gloria, de acordeones bonitos, de zapatos lujosos, de buenos tragos. En Codazzi está su vida campesina y en Carmen Bracho están todas las mujeres que amó.&lt;br /&gt;En medio de su popularidad, de ir de boca en boca, de ‘toque’ en ‘toque’, de casa en casa, se sentía feliz. Eso lo supe después de que se bajó de la tarima del teatro Julio Mario Santo Domingo y sin ninguna explicación dijo que él caminaba cuatro días con sus cuatro noches para llegar a Fundación (Magdalena). Que para Ciénaga y Santa Marta se iba en tren. Se pone nostálgico y enmudece. “¡Ay papá, usted ya caminó todo lo que iba a caminar en la vida, tocó todo lo que iba a tocar, esté tranquilo!”, le dice Cecilia. Pero Lorenzo parece que no la oye y sigue sumergido en un silencio doloroso y largo. Y entonces, ella no se da por vencida y le explica: “papá, usted tiene todo lo justo, a usted no le falta nada. Creo que lo que a usted le duele es que no ha podido volver a caminar ni a mujerear”.&lt;br /&gt;Lorenzo sale de su aturdimiento y le responde con una sonrisa. La mira. Y ella vuelve sobre el tema: “Papá, ¿qué fecha era cuando usted caminaba hasta Fundación?”. Y él le responde: “no puedo decirle una fecha concreta porque para echarle una mentira, mejor no le cuento nada. Lo que sé es que yo caminaba cuatro días desde Valledupar hasta Fundación, pero esos tiempos no se contaban”.&lt;br /&gt;Los tiempos que no se contaban para Lorenzo Miguel van desde que aprendió a tocar acordeón, bordeando los años 30, hasta finales de la década del 40, cuando un suceso, que se suponía hacía parte de su cotidianidad, le cambió la vida para siempre. Aunque llevaba diez años en una disputa musical con Zuleta, a Morales nunca se le pasó por la cabeza que tras la aparición de La gota fría, todos centrarían la atención en él como el personaje perdedor de la contienda y por eso su vida cambió: ahora era el famoso que dejó ‘parado’ a un acordeonero en Urumita y comenzó a gastarse todas sus fuerzas en dar su versión.&lt;br /&gt;Antes de que esto pasara, como venía diciendo, su vida iba y venía por toda la Zona Bananera donde hoy, 50 años después, todavía, algunos lo recuerdan.&lt;br /&gt;Nadie como el maestro Rafael Escalona pudo narrar mejor este suceso de la vida de Lorenzo escribiendo la canción Buscando a Morales, cuando en 1945 llegó a Guacoche con ganas de parrandear y no lo encontró. En aquel entonces Escalona y su compadre Miguel Canales se recorrieron Guacoche desde la plaza hasta el río, en busca de noticias de Lorenzo Morales.&lt;br /&gt;Algunos lugareños les dijeron que estaba en Badillo, otros que en Patillal. Las mujeres del pueblo le recomendaron que si no lo encontraban en Valencia se fueran para Caracolí. Pero Rafael siguió su camino y días más tarde escribió unos versos, que llegaron hasta Morales, en donde le decía que había pasado por su casa y que la había encontrado sola, que había empujado la puerta y que la puerta estaba trancá...&lt;br /&gt;Desde hace una década Lorenzo siempre está en su casa, tranquilo, sereno. Ningún parrandero ha tenido que salir tras él, todos en Valledupar saben que a cualquier hora del día y de la noche Lorenzo está allí. Ahora ni por Manaure ni por La Paz, ni por Fundación lo han vuelto a ver. La puerta no está trancá y para dolor del maestro Escalona toda esta historia agoniza: el viejo Morales dejó de ser una “enfermedad”.&lt;br /&gt;Ahora hay silencio en la casa de Lorenzo, no hay nietos revoloteando ni llorando, ni entrando y saliendo, hay una quietud asombrosa. Mientras recorro la pequeña residencia ubicada en el barrio Primero de Mayo de Valledupar pienso que Lorenzo morirá como muchos juglares de su generación -sin contar a Zuleta, claro-, en el completo anonimato musical y con su vida rayando en la penuria.&lt;br /&gt;En las paredes de la casa no hay rastros de fama, tampoco de tiempos mozos; no hay ningún Lorenzo acordeonero, no hay reconocimientos ni carátulas de discos de acetato. No hay fotos. Sólo paredes vacías que oscurecen el panorama de las viejeras ingratas. A la entrada, están los muebles de la sala apeñuscados, otras veces, está el costurero de Cecilia y de su hija Diana; otros días, no hay nada. Luego sigue un comedor donde nadie come, un par de habitaciones con cortinas que hacen de puertas, una cocina en cemento sin aromas de almuerzo y fritangas y un patio inmenso con las hojas de los árboles sin barrer. Ahí está Lorenzo, donde ve morir, una a una, todas las tardes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A MANERA DE POSDATA&lt;br /&gt;Me despido, compadre, dándole las gracias a los dioses por juntarnos en un amor sin falla y sin reclamos. No ganamos nunca el Festival, pero nunca nos hizo falta. Fuimos reyes de nacimiento y cada presentación fue para nosotros como una final de acordeoneros y aunque nuestros cantos no han sido grabados por músicos famosos, fuimos reconocidos en todo el Magdalena Grande por la limpieza de nuestras notas, por la sabrosura de nuestros merengues, por nuestra agilidad y experiencia.&lt;br /&gt;Gracias también por haberle contado a la periodista que este acordeón que hoy te escribe, llegó a tu vida como regalo de Gabriel García Márquez hace aproximadamente 20 años y que me fui alejando porque te sentenciaron a la pobreza y lo único que tenías de valor, ¡qué amargura, compadre!, era yo, tu viejo acordeón I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Texto publicado en Generación de EL COLOMBIANO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Fotografia Colprensa&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-1491004623030245804?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/1491004623030245804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=1491004623030245804' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/1491004623030245804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/1491004623030245804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2011/04/lorenzo-morales.html' title='Lorenzo Morales. El Ocaso de un juglar'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-OQmKMpp3AWc/TbnfNDMbYwI/AAAAAAAAAEM/FxJT9nRc5FE/s72-c/lorenzo%252Cmorales0006%255B1%255D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-1483535014424099255</id><published>2008-04-26T12:20:00.002-05:00</published><updated>2008-04-26T12:29:22.126-05:00</updated><title type='text'>¡A Lorenzo Morales nunca la cayó la Gota Fría!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNktYudRWI/AAAAAAAAAB8/PPTxya7tPnI/s1600-h/LORENZO.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193605526182511970" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNktYudRWI/AAAAAAAAAB8/PPTxya7tPnI/s400/LORENZO.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;La Gota Fría&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En Urumita, Guajira, sólo falta que le levanten un monumento a Lorenzo Morales por perdedor, por cobarde, por miedoso, por “gallina”. 60 años después de que en este pueblo se presenciara el acontecimiento más importante para su historia, la piqueria entre Emiliano Zuleta y Lorenzo Morales, todavía las mujeres con su alharaca aseguran que Moralito se fue de mañanita y que dejó un duelo en tablas. Hoy, cuando camino por las calles urumiteras, estoy convencida que está es la única piqueria vallenata donde el perdedor sale tan bien librado, que medio siglo después todavía se le recuerda con bullicio y sin afán alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mi gran amigo epistolar, Alberto Salcedo Ramos, escribió el “Testamento del Viejo Mile” estaba seguro que la historia de Lorenzo Morales sería, cuando se escribiera, el relato de un perdedor, de una sombra. Y estaba seguro porque durante algunos de los encuentros que tuvo con el Viejo Mile, ahí estaba Moralito escoltando a su compadre, mudo, atento, esperando quizás que algún periodista extraviado con ansias de noticia viniera a entrevistarlo. Si. Es que para todos era claro que a quien habían invitado era a Zuleta y no a Morales y que Morales estaba ahí porque Zuleta, en sus últimos tiempos, siempre “cargó con él”. Por esta razón Salcedo Ramos termina el Testamento diciendo, “Zuleta carga con su compadre adondequiera que lo invitan a dar un concierto porque estima apenas justo dejarlo participar de las ganancias que ayudó a forjar. Sabe que sin él, su canto habría quedado inconcluso...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Gota Fría es un paseo célebre por dos razones esenciales: La primera porque es un insuperable embuste, no cabe duda, y la segunda porque está tan bien hecho el relato que da cuenta al mundo de dónde queda la Provincia con su “negro yumeca” y con su “no quisiste hacer parada”, tipifica la figura y la idiosincrasia del juglar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué la Gota Fría no deja de ser una calumnia? Salcedo dice que fue la natural arrogancia de Emiliano –que los urumiteros muy bien se encargaron de abonar– lo que lo llevó a sentirse acorralado por la nota melodiosa de Morales, y entonces con la dignidad herida realizó lo que mejor sabía hacer: la narración versificada de una contienda que tiene más de imaginario que de realidad. Así fue como se erigió cual ganador indiscutible de un duelo musical que nunca se llevó a cabo. Por ello quien escuche la Gota Fría queda informado de la supuesta huida cobarde de un juglar.&lt;br /&gt;Sin embargo, es menester contar lo que La Gota Fría omite para establecer que no hubo tal huida, ni tal cobardía, incluso es menester contar que Morales, aquella noche mientras Emiliano dormía, desplegó, generosamente para los urumiteros que parrandeaban desde temprano, las notas de su acordeón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún más, pocos conocen la gran admiración de Morales por el toque de Chico Bolaño, quien desde épocas atrás era el acordeonero más reconocido, lo cual nos permite inferir que la ejecución de Morales encontró durante mucho tiempo sostén en la creatividad del molinero y deducir que su despliegue melódico, reconocido por los más rancios parranderos, recibiera la influencia de aquel.&lt;br /&gt;Lorenzo Morales es el único heredero de la nota de Bolaño, distinto a su dinastía, que escuchó y emuló la nota de Chico hasta hace unos años cuando el mal de tembladera le robó la agilidad a su manos. “Ese Bolaño era un señor músico, muy músico, yo lo reconozco como acordeonero especial, un tipo molinero, del Molino, más arriba de Villanueva. Él fue uno de los principales acordeoneros, maestro por aquí, a mí me gusto mucho la melodía del él”, comenta Morales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segunda instancia, y al mencionar a los negros yumecas, Zuleta le apuesta a un tipo de narración satírica, ubicándolo como un desarraigado más de la Zona Bananera, pero con ello no consiguió minimizar su condición de acordeonero. Al contrario, paradójicamente lo regresa a sus cardonales. Dos fragmentos relevantes de La Gota Fría:&lt;br /&gt;Lo segundo narrado por La Gota Fría que tipifica la idiosincrasia juglaresca, es eso de hacer parada, no es parranda, óigase y dígase bien, es PA-RA-DA, los músicos, nuestros juglares, tenían la necesaria costumbre de parar, de parar en los pueblos a esperar que el acordeonero que “jugaba” de local, se diera cuenta de su llegada y al fin decidiera pararse con él...&lt;br /&gt;La Gota Fría se convierte, entonces, en un abanico de tristezas y soledades, de bonanzas y lujos, de historias, de historia patria y de historia macondiana. La Gota Fría eterniza el estilo de los paseos juglarescos, con los cuales reveló el alma de los pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Buscando a Morales&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hace 62 años un jovencito de la estirpe del coronel Clemente Escalona conoció la magnitud de la trashumancia juglaresca, al no encontrar en su casa al acordeonero insignia de la tierra de los cardonales. En aquel entonces, 1945, Rafael Escalona y su compadre Miguel Canales se recorrieron Guacoche desde la plaza hasta el río, en busca de noticias de Lorenzo Morales. Algunos lugareños le dijeron que estaba en Badillo otros que en Patillal. Las mujeres del pueblo le recomendaron que si no lo encontraban en Valencia se fueran para Caracoli. Pero Rafael siguió su camino para “La montaña”, la finca de su compadre Miguel, y por esa vez, sólo por esa vez, se quedó sin escuchar el toque de Lorenzo Miguel. Días más tarde escribió unos versos, que llegaron hasta Morales, en donde le decía que había pasado por su casa y que la había encontrado sola, que había empujado la puerta y que la puerta estaba trancá... y Morales se convirtió en un canto de Rafael cuando este sin garabatear escribió: “porque Moralito es una enfermedad / que está en todas partes y en ninguna está, / porque Moralito es una fiebre mala / que llega a los pueblos y en ninguno para”.Sin duda alguna, Lorenzo llenaba de requisitos con su nota a un joven aprendiz de compositor de escasos 17 años, el gran Rafa, que seguramente llegó a Guacoche para que Lorenzo acompañara con su acordeón sus cantos y no para que los cantos acompañaran el acordeón. El tiempo inexorable invertiría los lugares y ahora, Escalona encuentra a Lorenzo cada vez que se le antoje y Lorenzo, solo atina a decir, “el viene por aquí de vez en cuando”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escalona, aclaro, fue el que le contó a Marina Quintero, maestra de la Universidad de Antioquia, que esa tarde llegaron a Guacoche Miguel Canales y él buscando a Lorenzo porque querían parrandear. Y que no lo encontraron y que le preguntaron a medio pueblo y que siguieron su camino para “La Montaña”. Todo eso se lo dijo el maestro Escalona a Marina cuando ella le preguntó por su canción “Buscando a Morales”. Pues bien, para su comadre Consuelo Araujonoguera, Rafa si fue a Guacoche, pero no con Miguel Canales sino con Hernandito Molina. En efecto, así lo relata Consuelo en su libro “Rafael Escalona el Hombre y el Mito”: “en 1945 se realizó en Valledupar el bautizo del nieto de Rosa García, cuyo padrino era el doctor Ciro Pupo Martínez. Y a la casa de Rosa fueron a parar los grandes, medianos y pequeños parranderos atraídos por la fama del acordeonero encargado de amenizar las fiestas, que lo era Lorenzo Morales. El convite se prolongó tres noches y dos días y los comentarios siguieron durante toda la semana siguiente. Pero hubo dos de los contertulios que inexplicablemente se quedaron por fuera: Rafael Escalona y Hernandito Molina”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consuelo dice que cuando los dos parranderos se enteraron de las maravillas del acordeón de Morales, decidieron ir a buscarlo a Guacoche, “así que ellos también armaron viaje esa tarde; y por la noche, después de mil peripecias encima de una mula vieja y de un macho tuerto, llegaron a Guacoche con una borrachera de cinco pisos...” y que después al no encontrarlo, regresaron al Valle y el 6 de enero en la casa de Oscarito Pupo, Escalona cantó “Buscando a Moralito”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esto don Hernando Molina no recuerda nada. No recuerda a Lorenzo, ni su toque, ni su acordeón. No recuerda a Guacoche y no sé qué tanto se acuerde de Rafa. En cambio, Lorenzo si recuerda a pesar de ser mayor que don Hernando. Morales me dice que Escalona fue a buscarlo, que lo importante no fue con quién, sino que fue a buscarlo y que lo más importante fue que no lo encontró, “eso no es mentira, yo en ninguna parte estaba. Él era un tipo parrandero de aquí de Valledupar, me buscaba en la Paz, me buscaba en San Diego, me buscaba en Valencia... y yo estaba de parranda en Manuare o por el Plan, por muchas partes de esas, eran los lugares donde uno se codeaba con los amigos, nosotros éramos amigos y por eso él sentía la ausencia mía, como sabía que yo siempre tenía mucha música inédita”. Bueno, hoy pienso que si lo hubieras encontrando, querido maestro Rafael Escalona, no habrías comprobado aquello de la trashumancia, de la vagabundería, de los juglares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Muerte de Moralito&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A los 93 años el pasado para Lorenzo no tiene fechas, ni horas ni días. No. En el pasado de Morales hay tres asuntos contundentes y repetitivos: La Zona Bananera, Codazzi y Carmen Bracho. No más. La Zona representa los tiempos de gloria, de acordeones bonitos, de zapatos lujosos, de un buen trago. En Carmen Bracho están todas las mujeres que él amó y en Codazzi esta su vida campesina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Morales dijo que se había internado en la Sierra decepcionado de la música, un par de años después de que Zuleta escribiera la Gota Fría. Estaba decidido a morir sembrando maíz y ordeñando vacas. Ahí nacieron muchos de sus hijos, y la música y las corredurías quedaron subordinadas a esta lejanía. Tanto así, que Leandro Díaz compusiera para él, el tercer paseo que considero emblemático por cuanto describe la angustia por una muerte no anunciada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La importancia del paseo de Leandro se concentra en dos puntos claves: La razón por la cual Leandro Díaz reclama la presencia de Morales y la segunda lo que Leandro espera alcanzar mediante su clamor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La Muerte de Moralito” es un monumento a la composición y ¿por qué no decirlo?, una protesta. Leandro reclama la presencia de Morales sin que entre los dos exista un vinculo de amistad o de cofradía. Lo hace, escuchen bien, porque le parecía sospechoso que a sus coterráneos, a los provincianos, a quienes parrandeaban con él, no se hubieran preguntado por la no presencia del acordeonero más famoso. Leandro divide, entonces, la vida de Lorenzo en tres tiempos: El tiempo de la gloria cuando su andar silencioso por la región se volvía todo un acontecimiento, el tiempo de la ausencia cuando decidió no defenderse más de los satíricos versos de su compadre y se internó en una finquita de la Sierra y se volvió agricultor y el tiempo de la sombra, tiempo en el que caminó por las huellas de Zuleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras escribo esto, recuerdo que un tanto angustiada le comenté a mi amigo Álvaro Becerra del olvido en el cual vive Lorenzo actualmente, y como si tuviera la respuesta pensada desde mucho tiempo atrás, dijo sin agregar más nada: “el Coronel no tiene quién le escriba”. No siendo más, busqué a Beto Murgas, y con la misma angustia con la que le hablé a Álvaro Becerra del olvido a Lorenzo, le hablé a Beto, y entonces con la seriedad que el asunto amerita, me dijo, que el coronel si tiene quien le escriba, desde enero de 2007, señores, Lorenzo Morales fue declarado por Sayco, Gloria Del Folclor Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esta Ponencia se realizó con el apoyo del Centro de Investigaciones de la Facultad de Comunicaciones y fue publicada por Palabra y Obra del periódico EL MUNDO.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-1483535014424099255?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/1483535014424099255/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=1483535014424099255' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/1483535014424099255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/1483535014424099255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2008/04/lorenzo-morales-nunca-la-cay-la-gota.html' title='¡A Lorenzo Morales nunca la cayó la Gota Fría!'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNktYudRWI/AAAAAAAAAB8/PPTxya7tPnI/s72-c/LORENZO.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-1206288783475336933</id><published>2008-04-26T12:08:00.004-05:00</published><updated>2008-04-26T12:28:54.726-05:00</updated><title type='text'>Otro regreso!!!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNi74udRVI/AAAAAAAAAB0/IeA4uNyyBlQ/s1600-h/Vicky_MUY+HERMOSA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193603576267359570" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNi74udRVI/AAAAAAAAAB0/IeA4uNyyBlQ/s400/Vicky_MUY+HERMOSA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; El descuido, el trabajo, sí, el trabajo... el proyecto para Valledupar, las clases de inglés, los dos únicos amigos que tengo me han quitado el tiempo que antes le dedibaba a mi rinconcito en la Web. Pero como siempre, hoy estoy de regreso, más por mi que por cualquier otra persona. Los texto que publicaré hacen parte del kilometraje que acumulé durante varios meses como redactora en el periódico EL MUNDO de Medellín. Lastimosamente, carajo, hace varios meses me nombraron editora y deje, no para siempre, de caminar por la ciudad.&lt;br /&gt;Me envuelvo en estas letras para llegar a ustedes... como siempre.&lt;br /&gt;PD. Publiqué apartes del texto que leí en Valledupar sobre Lorenzo Morales.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-1206288783475336933?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/1206288783475336933/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=1206288783475336933' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/1206288783475336933'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/1206288783475336933'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2008/04/otro-regreso.html' title='Otro regreso!!!'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNi74udRVI/AAAAAAAAAB0/IeA4uNyyBlQ/s72-c/Vicky_MUY+HERMOSA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-3237700773894444036</id><published>2008-04-26T11:59:00.005-05:00</published><updated>2008-04-26T12:28:18.391-05:00</updated><title type='text'>Los Macondos de Gabo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNhT4udRUI/AAAAAAAAABs/crskTqk1kV8/s1600-h/Domingo1f2.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193601789560964418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNhT4udRUI/AAAAAAAAABs/crskTqk1kV8/s400/Domingo1f2.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNhMIudRTI/AAAAAAAAABk/0MecFzkEVeY/s1600-h/Domingo3f4.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193601656416978226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNhMIudRTI/AAAAAAAAABk/0MecFzkEVeY/s400/Domingo3f4.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNhC4udRSI/AAAAAAAAABc/udoK5c_vu7I/s1600-h/Domingo3f1.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193601497503188258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNhC4udRSI/AAAAAAAAABc/udoK5c_vu7I/s400/Domingo3f1.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los caminos macondianos no siempre conducen a Aracataca. Todo lo contrario, ese Macondo que Gabo describió empieza a tomar forma en el momento, no antes, en que la familia García Márquez se traslada a Barranquilla y, más tarde, en los viajes de Gabo al interior de La Guajira y el Cesar. Es ahí donde el aprendiz de escritor comienza a entender las importancias de sus entornos. Tal vez si se hubiese quedado en esa casa vieja y llena de espantos, allá en Aracataca, esta historia seria breve, instantánea, efímera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin lugar a dudas, la grandeza de Gabo no se limita a las calles, a las gentes, a los gallos, a la brisa... de Aracataca. Su obra se extiende desde los confines de Puerto Colombia, pasando por la Zona Bananera y por la Provincia de Santa Marta hasta el municipio salífero de Zipaquirá, en el centro andino del País. La influencia guajira que heredó de sus abuelos, Nicolás Márquez y Tranquilina Iguarán; la fortuna de haber nacido en un municipio donde los coletazos de una guerra de 999 noches le llegaron convertidos en cuentos, y la amargura de empezar a ver morir las bananeras, todo eso hizo que Macondo, el gran Macondo, existiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Allá en La Guajira arriba...”&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los departamentos de La Guajira, el Cesar y el Magdalena tienen sed, están condenados al verano. Riohacha, Valledupar y Cienaga, las tres capitales del otrora Magdalena Grande sudan carbón. Ahora que busco la Zona Bananera, con el sueño infantil de caminar Aracataca, de mirar a algún cienaguero a los ojos, de percibir si Fundación tiene alma campesina, descubro que dejo atrás aquellos pueblos guajiros y cesarenses que se duermen bajo el sonido perenne de un merengue vallenato y que, sin lugar a dudas, constituyeron los zarpazos de inspiración, la hilvanada final, para que Gabo se sentara a darle vida y color a los Buendía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Guacoche y a los Corazones se los traga la noche, inexorablemente, la luz eléctrica todavía es un sueño. A Urumita la visten de gala sus trinitarias y aún en sus calles recuerdan la piquería milenaria entre Zuleta y Morales. En San Juan todavía lloran a Juancho Rois; en el Molino nunca dejaran de nombrar a su gran Chicho Bolaño, el más grande de los juglares de estas tierras; en la Paz, querido Gabo, todavía se hacen almojábanas; en Villanueva todavía duermen los Romero, y en el Valle, 40 años después, los acordeoneros siguen “parándose” junto a otros en la siempre tarima Francisco el Hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a San Juan del Cesar en pleno Festival de Compositores junto a unos amigos guajiros, a un vallenato y a una ocañera. El vallenato con su acordeón y el guajiro se trajo un arpa llanera. Nos sentamos en una tiendecita a esperar, a esperar... el guajiro desempacó el arpa y la ocañera le pidió al vallenato que se tocara “La Mariposa de Río Badillo” del maestro Rafael Escalona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un señor vestido de blanco, de un blanco caribeño, se acerca del brazo de una dama elegante, perdonen la redundancia, se sientan, abren una botellita de whisky Old Parr. Leo sus labios y ambos tararean la canción que la ocañera interpreta. Los miro con tal curiosidad que presiento que al señor vestido de blanco, blanco, tiene algo que ver o con la ocañera o con los guajiros o con el vallenato o con Escalona. Aplaude la interpretación. Sonríe. Después pone su nombre y su dirección en un papel para una antioqueña que se lo solicita: “Cartagena, Calle San Juan de Dios. Fundación para el Nuevo periodismo. Jaime García Márquez”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver a Jaime sentado en esta tienda de San Juan del Cesar a escasos cuatro pasos del latir enamorado de un corazón primíparo, declaro que su presencia trae bajo el brazo la de su hermano y entonces, me parece verlo, a Gabo, del brazo de Rafa caminando por estas mismas tierras. Jaime se para de su silla, se despide, lo sigo con la mirada y descubro, que como hace 50 años, Jaime y Rafa van por la misma acera que conduce a la Plaza Juancho Rois. No es más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La tierra del olvido&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí en Valledupar nadie recuerda, excepto el maestro Rafael Escalona, haber visto a Gabo vendiendo libros por esta Provincia. Alguien me dijo que no creía que él, el mismismo García Márquez, allá empezado vendiendo libros y enciclopedias y que si eso pasó alguna vez, no creía, que no le echara cuentos, que ese muchacho no vendió, no, no vendió nada... él venía, según cuentan los vientos vallenatos, él venía a parrandear, a buscar ¡caramba!, a su compadre Rafael para que lo guiara por los caminos por donde su imaginación anduvo primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabo llegó en los años 50 a este Valle cuando la Provincia estaba saliendo de su letargo, de su aislamiento. Llegó en plena bonanza algodonera y cuando los cantos vallenatos, los mas bonitos cantos vallenatos, apenas surgían y se popularizaban gracias a nuestros juglares y compositores. Ahí estaba el hijo del coronel Clemente Escalona. Este compositor patillalero le llevaba a Garcia Márquez una ventaja con sus crónicas cantadas a golpe de acordeón, el jovencito para el año de 1950, tenía en su catálogo 38 canciones que daban fe de la cotidianidad de la Provincia, quedaron el Profesor Castañeda, Miguel Canales y el maestro Lorenzo Morales, como hombres que se volvieron personajes bajo la pluma indeleble de Escalona. Entre tanto, cuando Gabo conoce a Rafa, el cataqueño tenía en su baúl un par de cuentos y había empezado a escribir en su “Jirafa” desde Barranquilla.&lt;br /&gt;Fue Escalona, entonces, el que lo llevó por todos los pueblos de la alta y baja Guajira en busca, de sus recuerdos primeros y para tipificar sus personajes, de ahí saldrían una Cándida Eréndira y un Francisco El Hombre, como muchos, muchos otros personajes de Cien Años de Soledad y los exquisitos de sus cuentos. Su biógrafo Dasso Saldívar dice en el libro “El viaje a la semilla” que, “...su amigo y compadre Rafael Escalona (...), quien, además de mostrarle la Guajira profunda, le ayudó a identificar escenarios y personajes de muchas de las historias que le habían contado los abuelos en Aracataca cuando era niño”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Regresando a Cienaga&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Jagua de Ibirico, en el corazón del Cesar, salen todos los camiones con cuerpo de tren, llevan vagoncitos cargados de carbón, hasta Santa Marta. Su trayecto es la Jagua – Bosconia – Santa Marta. En la actualidad esta carretera es peligrosa... y peligrosa no es una muletilla informativa, no en este caso, la carretera tiene la constante de las muertes instantáneas. Para ir de Valledupar a Ciénaga, entonces se debe tomar la ruta a Santa Marta en el cruce de Bosconia. Lo asumo con curiosidad. De Valledupar a Bosconia quedan inermes Valencia de Jesús, Aguas Blancas, Caracoli y Mariangola. De Bosconia para allá que Dios me guarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Copey, un pueblo que antes estaba lejos, lejos de la carretera y que ahora tuvo el descaro de pasársela, se sienta junto a mí don Pablo Ortega, un campesino de la región. Él vio nacer y crecer este monstruo de camino. Cuenta que primero se transitaba en burro y que luego era en unos carritos que apenas alcanzaban a respirar. “Todo eso, señorita, era algodón”, señala ambos costados de la carretera, “yo viví muy bien hasta finales de los años 60 cuando la apertura económica acabo con la bonanza algodonera y nos toco dedicarnos a otras cosas. Pero mire bien, todo lo que usted alcanza a ver hasta antes del río Tucurinca, todo, todo era algodón”. Es quimérico hacerse la imagen mental del paisaje. Por la ventanilla sólo se ve una amarga desolación acompañada de un sol empedernido que quema la hierba y el paisaje, el mismo que antes era blanco, ahora es negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de pasar el río y el pueblo Tucurinca don Pablo toma nuevamente la vocería y dice ya sin asomo de risa. “De este lado había banano y de este otro lado también. Llegamos a lo que se conoce como la Zona Bananera, la misma que tuvo mucha vida, pero que trajo muchas muertes. Yo siempre le tuve miedo”. Me quedo sin palabras. Nuevamente trato de imaginarme las 20 mil hectáreas bananeras y, perdóneme, es imposible imaginárselas. “Si, señorita, todo esto era plátano”. Y entonces, ahora sí, declaro, entramos a los municipios del pasado glorioso y siniestro y del presente incierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Todos los caminos llegaban a Ciénaga&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciénaga es de esas ciudades donde todo lo bueno ya es pasado. Edgar Caballero, historiador cienaguero, la llama la ciudad de los “tuvos”. De vez en cuando, sólo de vez en cuando, se graba una novela en las calles del pueblo y, sólo de vez en vez, algún periodista obsesionado llega preguntando por las consecuencias en el corazón de una masacre que dolerá de la misma manera en el 2228. Esta es una ciudad amarga, inmensamente triste, triste, desolada, basta con inclinarse a la altura de los ojos de los hombres que trabajan como zapateros en los recuerdos de la Estación para entender que en esta ciudad, me retracto, lo bueno y lo malo-malo es pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad es una ciudad donde los vallenatos suenan bajito y donde el paisaje ya no incluye los latifundios plataneros. No ha regresado José Barros. Dejaron de venir las grandes orquestas, la orquesta Centro Americana, la orquesta de Héctor Barrientos... todas las grandes orquestas ya no vienen a Ciénaga. Sólo Guillermo Buitrago vuelve a este pueblo cada año en época de festival y en las casas de Carlos Payares, historiador cienaguero y en la de Edgar Caballero su obra vivirá....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Ciénaga de ahora es ajena a aquella que el jovencito Gabriel y su madre Luisa Santiaga y su amigo, el compadre Álvaro Cepeda, caminaron. ¡Caramba! ¡No! ¡No es la misma! El comercio se fue para Maicao, los acordeones serán más finos en Bogotá, en Barranquilla..., el tren dejó de pasar por el centro del pueblo desde finales de los 60 y el puerto, el puerto que se hizo grande cuando doña Luisa y Gabo vinieron a vender la casa, el puerto, aquel que lo comunicó durante años con el mundo entero, de él sólo queda el agua estancada, sucia, oscura y olorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, érase una vez un puerto, un puerto que estaba en Ciénaga, cuyos barquitos salían a las siete de la noche para estar temprano, a las siete de la mañana, en Barranquilla. Edgar Caballero, atina a decir que era un viaje muy duro, que había miles, miles de mosquitos, muchos, muchos mosquitos y que el camarote era una especie de prototipo. García Márquez asegura en “Vivir para Contarla”, con relación al viaje y a la plaga de los moscos que, “...los mosquitos carniceros, el calor denso y nauseabundo por el fango de los canales que la lancha iba revolviendo a su paso, el trajín de los pasajeros desvelados que no encontraban acomodo dentro del pellejo, todo parecía hecho a propósito para desquiciar la índole mejor templada”. No me quiero imaginar a doña Luisa Santiaga espantando insectos y garabateando con su columna para poder dormir. A Gabo si me lo imagino, ahí esta sentado releyendo Luz de agosto de Faulkner, mientras que con el otro ojo vigila el movimiento de la putitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Estación Ciénaga&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la vieja estación donde después de llegar en lancha a “Puerto Nuevo” se tomaba el tren para adentrarse en la Zona, queda sólo una vieja puerta naranjada sin uso alguno. El puerto se utilizó hasta finales de los 60, cuando la modernización llegó al Magdalena y los barquitos dejaron de ser perentorios y el tren ya no era urgente que pasara haciendo bulla por el pueblo. Entonces, para ir a Barranquilla se comenzó a usar la flota de buses, buenos o malos, que se tardarían muchas horas menos y que no incluían mosquitos en el tiquete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vieja estación, repito, hoy esta llena de maleantes que intentan conquistar el mundo con cosas ajenas. Mucho comercio informal, que oprime el alma, que la confunde, que la acongoja, que hace imposible establecer comparaciones entre lo que fue y lo que es, un monumento sin nombre tallado, pero que se llama “Mártir de las bananeras” del maestro antioqueño Rodrigo Arenas Betancur. En la vieja estación, o mejor dicho, en la ex estación, todavía hay un pequeño pasillo donde los pasajeros se alistaban, todavía hay un par de tejas negras con hollín... todavía esta la respuesta a una pregunta inexistente que no tuve el valor de hacer, “si, señorita, aquí fue la masacre de las bananeras en 1928”, dice uno de los zapateros que habitan el pequeño pasillo de la estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejarse de Ciénaga implica dejar el corazón enredado en respuestas a preguntas que es mejor buscarlas en libros, aquí, la mirada cienaguera es un puntazo que agita el pulso debido a que los zarpazos de las nostalgia y de las tragedias marcaron el sino de todos sus habitantes. Hay que despedirse de Ciénaga con la esperanza de volverla a ver cuando las guitarras comiencen a interpretar bonitos cantos vallenatos y el presente nazca con el alba. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Texto publicado en Palabra y Obra del periódico EL MUNDO.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-3237700773894444036?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/3237700773894444036/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=3237700773894444036' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/3237700773894444036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/3237700773894444036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2008/04/los-macondos-de-gabo.html' title='Los Macondos de Gabo'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/SBNhT4udRUI/AAAAAAAAABs/crskTqk1kV8/s72-c/Domingo1f2.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-6858193805377784215</id><published>2006-12-04T15:43:00.000-05:00</published><updated>2006-12-04T15:52:20.944-05:00</updated><title type='text'>EL DÍA QUE CONOCÍ A ALBERTO SALCEDO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/RXSKQE9c9oI/AAAAAAAAAAM/yeZggBsvtNo/s1600-h/Con_Alejo_Duran.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5004777094729496194" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/RXSKQE9c9oI/AAAAAAAAAAM/yeZggBsvtNo/s400/Con_Alejo_Duran.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#009900;"&gt;&lt;em&gt;Este será el primer texto que comparto con ustedes sobre la fantástica relación que cultivé con Alberto Salcedo Ramos. En un par de semanas, espero compartirles mis impresiones sobre el cronista que me hizo “amar” a Pambelé y el mismo que me dio la tranquilidad, después de leerlo y releerlo, de abrazarme por siempre a la palabra.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por aquella época, primeros meses de Universidad, yo leía –exclusivamente– aquello que implicara un compromiso académico, los límites de mi creatividad eran paupérrimos y se avasallaron siempre a un salón de clases, a un tutor... Aquel tiempo, sin embargo, fue divertido, porque siendo yo la que reducía la exquisitez de leer a un compromiso casi militar, mis compañeros, y perdóneme la modestia, no sabían de quién se hablaba cuando Patricia Nieto, profesora honoraria en mis afectos, insistía y persistía con la lectura sobre el Viejo Mile. Yo, entre tanto, disfrutaba mentalmente al tener en mi corazón los viejos paseos que empezaban a sonar justo en el momento de las lecturas solitarias del Testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de esas tardes, en las que aprendí a tomar café, me detuve en un aviso que difundía la presencia del periodista con el que me había desvelado leyendo noches atrás. Recuerdo que eran las tres menos un cuarto, y según el aviso, la conferencia empezaba a las quince en punto en el Teatro Popular Camilo Torres. Lo primero que pensé, y ahora me da risa al escribirlo, era que si iba a esa conferencia no era por escuchar el discurso de Salcedo ni sus letanías a cerca del oficio del escritor, me bastaba con conocerlo, distinguirlo. Alberto, sé que me perdonaras estas líneas, pero mentiría sino escribo que llegué a desear que no fueras un viejito... por pura complacencia femenina. Hasta ese momento lo único –lo único– que conocía de Salcedo era el Testamento del viejo Mile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me senté en el teatro ya la mesa de expositores estaba invadida por conferencistas, sin embargo había una silla vacía. Mi adolescencia picarona me obligó a comenzar a jugar y a desear cual de esos que estaban ahí sentados quería que fuera Alberto. Ahora no recuerdo los nombres de ninguno de ellos, igual mi propósito nunca fue ir a escucharlos, estaba ahí sólo por ver el rostro del dueño del acento de las páginas finales de Emilianito. Y entonces, llegué a dos conclusiones. Primero, que ninguno de los que estaba ahí sentados era Alberto, o al menos, ninguno de los que estaba ahí sentados quería que fuera Alberto y, segundo, que si no había llegado no iba a llegar. La presentadora del evento me dio la razón en mi primera conclusión, afortunadamente ninguno de los expositores presentes era Alberto, entonces mis esperanzas de que no fuera un viejito seguían latentes... dijo también, que empezarían la conferencia y que en cualquier momento llegaría Salcedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Violando las normas del protocolo, y sin que eso me importara, decidí ubicar mi mirada en las dos posibles puertas de entrada de Salcedo. Ese no es, ese tampoco, ¡Dios mío que ese no sea!, ¡No, no es!... no es, no es, ese tampoco... hasta que al fin un caballero desesperado que se paró en la entrada principal se ajustó a todos mis deseos y borró todas mis angustias, juré por la Virgen Santísima, que ese, ese señor alto, grueso e impaciente, ese mismo, era Alberto Salcedo Ramos. ¡Ese era! ¡Lo encontré! Estaba tan, pero tan feliz de que ese acento viniera de un caballero simpático que mis angustias se transformaron: quería escucharlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que ofreció disculpas por su llegada tarde, que el aeropuerto, que el taxi, que esto, que aquello, que el más allá... yo lo disculpé mentalmente y sin saber que fuerza extraña se apoderó de mí, me levanté y me fui. Ahora mientras escribo, me parece el colmo, Victoria, que hayas echo eso, no tenías por qué levantarte, no tenías una obligación apremiante. Pero bueno, el caso es que me fui a caminar, léase en mayúsculas y con rabia, me fui a caminar por la universidad, a recibir aire, pues ya no tenía sino que esperar la clase de seis. Cuando me cansé de caminar me acordé que en el teatro había una conferencia que en un futuro me podía llegar a servir, ¿para que? no sé, pensé, pero de estar afuera, pues regreso al teatro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando volví, Salcedo se estaba despidiendo con un ejemplo de su entrevista a Rafael Escalona. Terminó de contar su experiencia y dijo que si habían preguntas, que chévere, que las podíamos hacer. Otra fuerza extraña se apoderó de mí, y con el colmo del cinismo, levanté la mano y pregunté la primer tontería que se ocurrió. Recuerdo que la respondió cortésmente, pero no recuerdo ni mi pregunta ni, obviamente, su respuesta. El asunto es que me quede sentada, inmovible, paciente... y desde esta silla te sigo mirando impávida, con una alegría extraña que dan ganas de correr y abrazarte. Era la primera vez que tenía en frente, ahora tengo el sustantivo exacto, a un rapsoda genuinamente colombiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté y me obligué a quitarme la vergüenza –Alberto muchos meses después, dijo que eran nervios– que tenía de ir a decirle que bueno, que aunque no conocía su obra por completo, quería saludarlo, que me parecía chévere su acento barranquillero, su alegría, su elegancia, quería decirle que resultó ser más guapo que en mi imaginación y que mucho gusto y que hasta pronto. Pero no le dije nada eso. Apenas me aproximé al corrillo que se había formado, cual culebrero, entorno a Salcedo, me di cuenta que contaba apasionadamente una anécdota sobre un tal Pambelé. Apenas terminó el cuento, a mi se me ocurrió la fantástica y descarada idea de plantearle delante de todo esa gente, la idea de mi trabajo de grado. Una estupidez casi infantil que permitió acercarme para siempre al tinglado de las palabras de Salcedo. Y entonces, ya van hacer dos años, desde que comenzamos hablar de vallenatos, de sones, de paseos, de los años 70, del Festival, de Moralito...&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-6858193805377784215?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/6858193805377784215/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=6858193805377784215' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/6858193805377784215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/6858193805377784215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/12/el-da-que-conoc-alberto-salcedo.html' title='EL DÍA QUE CONOCÍ A ALBERTO SALCEDO'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_zs-A0OCsoIc/RXSKQE9c9oI/AAAAAAAAAAM/yeZggBsvtNo/s72-c/Con_Alejo_Duran.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-6509685209376500652</id><published>2006-12-01T16:21:00.000-05:00</published><updated>2006-12-01T16:22:43.704-05:00</updated><title type='text'>Nuevamente...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;Aquí estoy de nuevo. Ofreciéndome disculpas a mí y a ustedes, por supuesto, por mi desidia intelectual congenita y con la cual discuto permanentemente en estos días sabáticos. A veces me tomo muy en serio el cuento de escribir por estos lados y a veces ni me importa. En definitiva, y recordando una sentencia creo que de Neruda o de Bennedetti, ya no recuerdo, el que se va, caramba, regresa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho por contar, un par de libros, un par de viajes, un bus, la troncal, mi troncal del Magdalena… en definitiva, espero me acompañen con sus comentarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les comparto algo de mi historia familiar y un breve relato que escribí sobre una exposición del Holocausto del Palacio de Justicia. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-6509685209376500652?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/6509685209376500652/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=6509685209376500652' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/6509685209376500652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/6509685209376500652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/12/nuevamente.html' title='Nuevamente...'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-7721329530289581036</id><published>2006-12-01T16:20:00.000-05:00</published><updated>2006-12-01T16:25:37.599-05:00</updated><title type='text'>El llanto del tren…</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;I &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No tenían café y quizás ya les cortaron el agua. A estas cuatro mujeres – bendito sea Dios - se les olvidó el acto protocolario de hacerme sentar en la sala y de presentarme a aquellos desconocidos que las acompañaban y que resultaron – en últimas – siendo mis primos. Con ninguna había hablado tanto y tan en serio como esa tarde lo hice. Jamás había pisado sus casas sin la compañía de papá y puedo jurar que, después de todo, ninguna te dirá que me conoce si algún día les preguntas por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la década del 50 Envigado era un pedrero, un potrero, un corral. Era el pedrero, el potrero y el corral de una familia que tuvo el prestigio – no quiero entrar en discusiones - de ponerle a un tramo de la carretera que comunica Envigado con Sabaneta, el apelativo de las “curvas de los locos correa”. Sumaban once hijos: Alfredo – Andrea – Félix – Herminia – Arturo – Carlos – Honorato – Suso - Heriberto – Rodrigo - María Guadalupe. Mamá Josefa y José Jesús fueron los “culpables” de está primera generación de “locos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie se acordaba de la cifra exacta del número de tierras, de vacas, de cultivos de café, de trabajadores, de palos de naranja… sólo María Guadalupe se atrevió a decir que fueron 200 gallinas a las que la chusma les corto las patas. Hubo un momento en el que ya no tenían espacio para tanto animal y por eso cuando mi mamá aceptó pasar la primera noche en la casa de los suegros, compartió habitación con una vaca. Las amarraban de las patas de las camas, para que ningún “hijo de puta” se las robara. Y aunque la comida se perdía por canecadas, nadie – léase bien - nadie absolutamente nadie, podía coger una naranja, un mango, una mandarina… todo pertenecía a su imperio y el que les tocara ese pedacito de corral lo sacaban a machete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelo se llamaba Heriberto. Cuando María Dolores lo conoció tenia muy claro que no se iba a “enredar” con un “loco” Correa y – gracias a Dios – a los cinco meses de novios se casaron. Los diez hijos que tuvieron dedicaron su vida entera a repartirse las tierras, los palos de naranja y las vacas… todo lo convirtieron en plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martha Correa nunca se pone zapatos, la puerta de su casa siempre se mantiene abierta, pertenece a una segunda generación de “locos” y fue casi un problema de orden público cuando mi abuela me vio salir de su casa. Pensó que estaba negociando las tierras que aún quedan.&lt;br /&gt;Es cuestión de costumbre armar problemas entre ellos [entre nosotros] mismos, el amor parece fastidiarles [fastidiarnos] y sus [SUS] casas amenazan con podrirse de mugre. Martha asegura que pueden [podemos] vivir juntos más no revueltos y que ella – por Dios bendito- se la lleva bien con todos. “Un poquitico distante con Carlos, porque Carlos es muy hablador, porque Carlos no vino al entierro de mi abuela y Andrea era hermana de él. ¿Sí me entendes? Entonces son cosas que duelen y que no se las perdono y que el día que se muera yo voy a poner este equipo de sonido, que no me gusta ponerlo duro, lo voy a sacar para la calle y lo pongo bien duro, va a ser un día de fiesta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Guadalupe huele a mugre y si tú la ves por la calle estoy segura que la puedes confundir con la peor cara de la pobreza. Fue la hija consentida de mamá Josefa y según cuentan – por los siglos de los siglos – acumula cuanta tierra convierte en plata y nunca se pone el oro que le quedo de toda la fortuna que hicieron sus padres. Tenía prohibido casarse - sin embargo una mañana se levantó, guardó en una bolsa el mejor vestido que tenía y salió para misa de seis. Una hora más tarde su hermano Carlos llego gritando “se casó esa berraca, se casó, se casó”. Entonces mamá Josefa comenzó a gritar, ahora sí como una loca: “cómo así que esa hijueputa se voló, cómo así, me dejo sola esa hujueputa”. Mamá Josefa murió cinco meses después, Virgen Santísima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo terminé hablando con ella, con sus recuerdos. Y digo sin pensarlo, porque lo que menos me interesaba era contar la historia de este apellido y de esta familia que tantos “problemas” y tantas lágrimas me acostado. La idea fue de mi papá. La encontramos almorzando en su casa del Barrio Mesa. Herminia Correa, una mujer a la que los años le pasan por los pies: los tiene destruidos por las varices. Ella es distinta – o al menos – siento la sinceridad con el que cuenta su pasado. Su fortuna la invirtió en sus hijos y muchos de sus hijos ahora están lejos y en estos momentos – señores – vive de esa tienda en la que cobra un IVA que se inventó para aumentar sus ganancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin terminar de almorzar, comienza a preguntarme por el tiempo que ha pasado sin verme. Pregunta si hay alguna posibilidad de cambiarme de carrera y quiere saber si aún vivimos donde muchos años antes nos dejó. Le respondo todo lo que ella quiere oír y después comienza a recordar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Envigado era un pedrero, mija... ayer no más recordaba. ¿Le digo por qué recordaba eso? Porque todos los papas tienen que bajar con sus niños de la mano pa’ la escuela, para que no les quiten los libros. Yo le decía eso a alguien ayer, ahora todos los padres de familia tienen que dejar de hacer lo que están haciendo para llevar los niños a la escuela. En cambio nosotros caminábamos por unos pedreros... ¡Descalzos! ¡Con el niguero más berraco del mundo! ¡Ay mija bendita, allá en la escuela Marceliano no iba nadie que no fuera lleno de niguas! Sí, eso era muy berraco. ¿Que qué eran las niguas? Era un animalito chiquito... y de noche uno se la pasaba rasque que rasque, ¡la nigua era muy horrible!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Herminia ha vivido todo la vida de una tienda que le dio para criar a once de sus trece hijos, dos se le murieron cuando nacieron. Ahora la “acompañan” nueve. De su boda habla lo más pacito que puede: se escapó de la casa para casarse con un plebeyo… ¡Dios mío! ¡Los van a matar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“… nosotros entramos a la iglesia y como Alfonso –mi esposo - habló con el Capitán Forero para que mandara gente, durante la misa la policía se regó por toda la iglesia: de extremo a extremo.&lt;br /&gt;- ¿Qué pasó aquí con tanta policía? - pregunto el sacerdote&lt;br /&gt;- No, padre, yo hablé con el Capitán Forero porque esos cuñados míos dicen que nos matan.&lt;br /&gt;Imagínate, gordita, la policía nos acompañó hasta el aeropuerto…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Galán para ella significa guerra. Su asesinato fue el inicio de unos tiempos que no tienen explicación. Habla susurrando de esa violencia que empezó en el 48 y que para ella terminó con la muerte de José Jesús. Ser liberal en aquel tiempo era enterrarse en vida, no obstante don Alfonso Calle no renunció a gritar en pleno parque de Santa Gertrudis: “¡Viva el partido Liberal!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La violencia empezó si mal no recuerdo en el 48, 49... ¡Eso si fue berraco, mija! Ah, yo ya estaba casada, gorda. Por la noche todo el mundo calladito, no se abrían las ventanas.&lt;br /&gt;- Voy a abrir las ventanas, mamita.&lt;br /&gt;- Ah!, no Herminia, no abras las ventanas que esto está muy malito, no las abras, no las abras.&lt;br /&gt;- Amaa, pero la casa está toda triste sin abrir las ventanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella era rezando y poniéndole velitas al Corazón de Jesús, ‘Ah, usted si tiene alientos para ponerle velas al Corazón de Jesús’, le decía yo. ‘Herminia, quédate callada que esto está muy malo, esto está muy malito mijita’”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lo voz casi no se le escucha. Esta muy concentrada, se queda callada... y de un momento a otro parece que sus palabras lloraran al pronunciar estos recuerdos. “El día que mataron a mi apá... aaaaaaah! Me cogió a mí una revoltura de hígado la berraca, el viejo vino – Alfonso – vino y me hirvió un ‘viaje’ de agua... y cuando yo me estaba quedando dormida mi mamá llamó a Alfonso y le dijo:&lt;br /&gt;- Venga, venga... que mataron el papá...&lt;br /&gt;- ¿Cómo que lo mataron? ¿Cómo le vamos a decir a Herminia eso?&lt;br /&gt;- Herminia se nos va a enloquecer, Alfonso.&lt;br /&gt;Y así era, en una secretiadera. Yo al fin y al cabo no les paré bolas esa noche y me quedé dormida.&lt;br /&gt;Al otro día me puse un vestido.&lt;br /&gt;- No mija, quítese ese vestido rojo, mijita, quítese ese vestido rojo&lt;br /&gt;- Mamita, este vestido me gusta mucho y a mí me gusta vestirme de rojo, yo no puedo vestir de negro, a mí no me gusta el negro&lt;br /&gt;- No mija, quítese ese vestido que no le queda bueno&lt;br /&gt;Y fui y le obedecí: me quité el vestido. Bueno, me senté a peinarme y ella me trajo agua caliente para que me lavara los pies. Y era pa’ dentro y pa’ fuera... cuando para un carro al frente de la puerta, aaaaaaa oleeee, cuando esos gritos, entonces era el abuelo suyo, Loncho... y entro a los gritos:&lt;br /&gt;- Aaaay, Herminia, mata... aaaaaaah&lt;br /&gt;- ¿Cómo? ¿Qué pasó?&lt;br /&gt;- Noooooo, no mija, que papá está muy mal herido, caminá pa’ que los veas la última vez.&lt;br /&gt;¡Que lo hirieron! Que pan caliente: ya lo tenían en la sala de velación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se queda callada un par de segundos. “¡Pasa uno por unas cosas! Y mi mamá con un balazo ese mismo día. Los conservadores atacaban a los liberales... y mi apá era muy impulsivo: Conservadores hijuetantas... ¡viva el partido liberal”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;III - Los trenes también lloran – Próxima Estación: URIBE ÁNGEL &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Al recordar al Ferrocarril de Antioquia se ríe, ser ríe mucho hasta que descubre en sus recuerdos la parte triste de esta historia. Quizás volvió a oír el llanto del tren. “El tren salía tres veces al día, él iba hasta Cisneros... ¿Y qué llevaba? Pues carga y gente... ¡el Ferrocarril de Antioquia! A ese fue el que se le tiró la abuela mía cuando se enloqueció”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Resulta que Oscar, bueno usted no conoce a Oscar, cogió un hueso para tirárselo al perro de la casa… por darle al perro le dio a la abuela en el cerebro. Tocó amarrarla de la cama. Las hermanas de mi apá la amarraron porque no dejaba hacer nada, todo lo quebraba. Y una vez al amanecer se soltó. En ese tiempo cuando las vacas y el ganado pasaban junto la carrilera el tren hacía: piiiiiiiiiiiiif, piiii. Entonces mi apá, que se llamaba José Jesús, dijo, ‘vea, hombre por Dios cómo se salió ese ganado, vea ese tren como va de triste’ ¡Que pesar de mi apá! ‘¡Vea ese tren como mató esos animales!’ Al otro día mi apá dijo, ‘vea hombre, ese era el llanto del tren, vea como mató a mi mamá’”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamita Lola, mi abuela, hablo del tren si que yo le preguntará. Me quitó la mirada por unos segundos y buscó al Ferrocarril de Antioquia en su imaginación. “yo viajaba mucho para Titiribí en tren cuando estaba soltera, nos bajábamos en Amagá y de ahí cogíamos bus”. Cambia la postura, parece que no quiere hablar más, abre un cajón que le queda a la derecha, busca unos libritos de oración y después con la nostalgia que apenas le conozco dice: “… pero cuando me casé sentía yo ese tren que pitaba el año nuevo mucho mucho, pero ahora no, ahora no se oye nada, ni pitar. Este año dije yo, ¿no se irá a oír el tren? No se oyó nada. ¿Usted lo oyó?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Donde Martha puedo jurar que no volveré, no quiero más problemas de orden público. A María Guadalupe me da pereza visitarla, me da la sensación que debo de recordarle nuestro parentesco cada vez que hablamos, siempre se le olvida quién soy, de quién soy hija. A Mamita Lola nunca me enseñé a quererla de veras, nunca se enseñó a mirarme como su nieta y donde Herminia si vuelvo es a tomar café con leche. Lo más probable es que vuelva, a mi el café me encanta!&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-7721329530289581036?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/7721329530289581036/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=7721329530289581036' title='17 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/7721329530289581036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/7721329530289581036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/12/el-llanto-del-tren.html' title='El llanto del tren…'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-3604016722521092345</id><published>2006-12-01T16:18:00.000-05:00</published><updated>2006-12-01T16:20:20.940-05:00</updated><title type='text'>EXPOSICIÓN DEL HOLOCAUSTO DEL PALACIO DE JUSTICIA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La verdad, verdad, ya ni recuerdo cuando fui… y no porque no haya sido importante. ¡Claro que fue importante! Lo que sucede es que ese día decidí que no iba a escribir nada hasta que se me pasara el trauma. Virgen Santísima, la herida fue inexorable, una vaina inaplazable.&lt;br /&gt;Escribiré lo que me dolió y lo que no, por supuesto. Y como en todo, declaro que la culpa de mi desgracia y de esta ignorancia que me impide caminar, la culpa, señores, la tiene y la tendrá… mi mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace apenas dos meses – aproximados - conocí el Parque Berrio. ¡Si, el mismo, el de las gorditas! El mismo que queda en la ciudad donde vivo. El mismo que veo desde el Metro cada vez que voy a la universidad, es decir diario. ¡El mismísimo Parque Berrio estaba a mis pies!&lt;br /&gt;¿Y entonces, muchacha, decime con tranquilidad, qué estabas haciendo en la Plaza Alfonso López, por qué te sentaste a tomar tinto en el Parque Santander de Bucaramanga y cómo fuiste capaz de dormir en pleno corazón de Neiva? Ya dije, toda la culpa la tiene mi mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sé que lo que usted espera de esta primera entrega son mis apuntes y mis impresiones sobre la Exposición del Museo de Antioquia. Sólo le pido unos cuantos párrafos en los cuales me permita contarle todo lo que sucedió, aunque realmente no fue mucho, le decía, todo lo que sucedió antes de que pisara las hermosas instalaciones de este Museo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venía diciendo que esa fue la primera vez que estuve en el Parque Berrio. Nadie me quiso custodiar. Los compañeros de universidad casi siempre suelen escoltarse de otros compañeros de universidad entre los cuales casi nunca o nunca, figura Vicky. Pues bien, siendo así cogí la buseta y me fui sola. No era tan difícil, ¿verdad? Pero, entonces, ¿de qué culpa hablas, muchacha, cuando mencionas a tu mamá? Llevaba las manos sudando, las piernas cuasi inmóviles, la maleta fuertemente sujetada, unas ganas de llorar incomprensibles, intolerables, pendejas. Y un corazón, un corazón que se moría de susto. Ya entiende de qué culpa le hablo. Desde que soy conciente de tener mamá y desde que ella es conciente de tener una hija… me ha hablado de ese lugar al que no podía ir sin la compañía irrevocable de un batallón de alta montaña… el centro de Medellín, ese lugar maldito al que ella le tiene miedo…  fue para mí durante 21 años el mismo sitio maldito al que también le tuve miedo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ubique rápido. Todos los viejitos, los vendedores, los taxistas, los peluqueros, los fotógrafos, todos, absolutamente a todos; los veía como ladrones. Caminé lo más rápido que pude. No le dije a nadie la hora y sabía claramente que no me podía dar hambre. Eso Vicky lo tenía claro. Eran las 8:30 de la mañana. Atravesé una pequeña calle, cruce junto a una cantina, gente aquí, allá, en el suelo, arriba abajo… hasta que logré ver la Sala donde estaba la exposición. Sentí la cursilería de querer levantar los brazos, así como hace el que llega de primero en una carrera de atletismo. Pero como no fui la primera… ni modo!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi mente sólo se me pasó una frase que suelo repetir en momentos como estos: “Bendito y alabado sea el Señor”. Me acaba de decir el vigilante que la sala solo la abren a las nueve de la mañana. Ahora siento un frío por todo mi cuerpo, unas ganas embrolladoras de abrazar al viejito vigilante y decirle que por todos los santo me deje esperar junto a él. La otra opción es salir corriendo o quizás…, carajo, qué hago en media hora, aquí en el maldito Parque Berrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varios días antes una de mis hermanas sacó la hipótesis de que uno puede llegar a ciertos lugares por instinto. Y usted, puede reírse todo lo que quiera, seguro también algún día lo hizo, mirando para arriba y guiándose por esa puntita de alfiler que hay en esta ciudad maravillosa. De esta manera, fui hasta el Edificio Colteger di media vuelta y regresé. Ya no tenía susto. Ya lo que quería era ver esa condenada exposición. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adentro la vaina era paradójica. Una calma, una elegancia, historia, no había gente aquí, allá, en el suelo, arriba abajo… no, permítame contarle, que respiré tranquila. No es más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que vine aquí fue a observar, ni siquiera a recordar. Hacer testigo de una de las tantas guerras que han hilvanado la historia de este potrerito al que a veces quiero.&lt;br /&gt;Me gustó la colección de libros y las reseñas históricas que estaban en las paredes. Siento mucha paz junto a ellos, los libros. Me hubiera gustado olerlos, ese viciecito me lo llevo pa’ la tumba, hojearlos y quizás, leer algo. ¡Pero claro: no se podía! Nada de eso se podía. “La Guerra por la Paz” de Enrique Santos Calderón y “Sueños de Abril” de Darío Villamizar, se quedaron durmiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera escribir sobre ese sillón quemado, sobre la maquina de escribir… pero es tarde. Es tarde para todo. Le diría que estoy cansada de escribir para no llorar… y que ese opaco y resentido sillón, sofá, mueble, como quiera llamarlo… me trajo a mi abuela. A esa abuela imaginaria que me espera con un vasito de leche mientras descansa las piernas. Durante los últimos años me he aferrado mucho a las personas imaginarias, pero en esta parte del diario, sólo le hablaré de una. De las otras le cuento después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estoy loca, es la soledad lo que me llevo a inventarme amigos imaginarios, de los cuales únicamente dos están vivos, pero como ya le dije, no se afane, de estos le hablaré después, se lo prometo. Mi abuela es una doncella a la cual nunca conocí. La inventé cuando sentí la necesidad de una abuela, así de sencillo. A veces le hablo, aunque esto casi nunca sucede. Sólo me permito verla a través de los retazos de recuerdos de los que mamá se zafa cuando esta triste. Por eso hoy la vi sentada en ese sillón, en ese sillón que ahora es verde. Y aunque nunca me habla su presencia me agrada. Hoy si quiero hablarle. Mientras camino por la sala le cuento lo que me pasó antes de entrar al museo. Ya se lo dije, puede reírse de las tonterías que hago, pero esas tonterías son las culpables muchas veces de mi felicidad. Inténtelo. Es chévere hablar con alguien que lo único que hace es escucharte, lo único.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Desde entonces… he vuelto varias veces al centro: coleccionó papelitos de duendes, brujas, gitanas y hechiceras; hago amigos en los almacenes de candongas e intento conseguir el precio más barato del bolso de flores que ahora cuesta 10 mil y hace dos semanas 20 mil. ¡Dios le pague por esta oportunidad!&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-3604016722521092345?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/3604016722521092345/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=3604016722521092345' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/3604016722521092345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/3604016722521092345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/12/exposicin-del-holocausto-del-palacio-de.html' title='EXPOSICIÓN DEL HOLOCAUSTO DEL PALACIO DE JUSTICIA'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-115386103077626537</id><published>2006-07-25T15:54:00.000-05:00</published><updated>2006-07-25T15:57:10.790-05:00</updated><title type='text'>LA LECHE Y EL PAN</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ese viernes como todos los viernes, Ricardo no llegó temprano, no tenía porque hacerlo y más si guardaba en sus bolsillos la colección de billetes más grande que tuvo en los últimos años.&lt;br /&gt;El reloj marcó las once. María, su hija, aún no sentía que la cadena de la puerta de afuera de su casa rebotara contra las latas. Nada se movía.&lt;br /&gt;Minutos más tarde… un grito, dos gritos. Un lamento con nombre y apellido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió corriendo por todo el pasillo de su casa en busca de la puerta, sus pies parecían no entender que tenían que aumentar la velocidad, se frenaban, se acobardaban. La puerta se trasladó unos kilómetros más allá, tenía chapa, contra chapa, tenía llave. Un taburete donde no debió estar, las llaves se perdieron con la oscuridad y un vaso con agua le mojó los pies. En su maratón mató cucarachas, se cruzó con ratones y quebró el florero de la mesita del centro de la sala. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Gritó desesperada ¡Maaa es papá! Las veces necesarias para levantar a todos los que dormían en el edificio de enfrente y en el de más allá.&lt;br /&gt;La puerta por fin abrió. Logró verlo, era él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo tenía un pantalón verde oscuro, camisa blanca, estaba mal peinado, simulaba tener el suficiente coraje para acabar con una cuadrilla guerrillera tan sólo con la mirada. En su mano izquierda sostenía una bolsa negra donde llevaba la leche y el pan, con la otra fingía llevar un revólver donde sólo tenía dedos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esa “Lady Smith”, la sacó rápidamente del bolsillo izquierdo de la camisa –donde siempre la carga cual lapicero o bombón – parecía tan real que María pensó “lo va a matar”. Sus años de escolta le habían enseñado a pararse, a coger su arma y sobre todo apuntar. Aun así estaba pálido. Se encontraba parado en la mitad de la calle junto a un sujeto “sin rostro, sin cuerpo, sin corazón, sin nombre ni remoquete.” No pasaban carros. Unos metros más atrás de ellos, estaban los de siempre, la señora de la tienda, la otra señora, el muchacho de la casa blanca y el celador,  pero no se encontraban solos… ese marco era parecido a la tribuna norte o sur del Atanasio Girardot en un partido de final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un momento a otro ambos reaccionaron. Ricardo comenzó a correr lentamente detrás de aquel hombre con camiseta blanca que ya en su bicicleta parecía inalcanzable. El padre de María recorrió tres o cuatros metros como para asustarlo. Gritaba amenazante y confiado. Al tipo se lo tragó la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas María y su madre pisaban la acera. María logró  coger tal velocidad que por nada se roba la bici del individuo, pensaba que era la de su padre.&lt;br /&gt;Reaccionó una cuadra más allá de su casa. Iba descalza, con el cabello suelto y con la pijama azul que tenía a Silvestre y a Piolin. Agachó la cabeza, tenía frente a ella a  casi todos sus vecinos… su madre queriendo hacer su aporte gritó “la próxima vez les vendo boleta”. María se sentó en el suelo y se echó a reír, a reír de susto.  Todavía no sabía que su padre defendía con su revólver fantasma la leche y el pan. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-115386103077626537?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/115386103077626537/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=115386103077626537' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115386103077626537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115386103077626537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/07/la-leche-y-el-pan.html' title='LA LECHE Y EL PAN'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-115333807883857399</id><published>2006-07-19T14:38:00.000-05:00</published><updated>2006-07-19T14:41:18.840-05:00</updated><title type='text'>"Un poquito de mi vida" - "El Año de la Peste"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El lunes 19 de diciembre murió uno de mis tíos. Orlando era el único familiar al que no le tenía remoquete. Tenía un nombre triste, nombre de ciudad donde hay parques infantiles. Llevaba seis meses muriéndose por dentro mientras esperaba que todos los amigos y los enemigos oraran junto a su cama. Hace cuatro meses enterramos a mi tío Raúl, o mejor dicho, a Tuto. Se murió así, de un momento a otro. ¿Por qué? Porque los buses matan de un momento a otro. Mañana será la primera Navidad sin ellos. Lo más probable es que mamá los recuerde llorando… aunque mamá, como lo he dicho, mamá llora cuando le apago la luz de la habitación, esa berraca, llora sola.&lt;br /&gt;Son dolores distintos. No es más. No quiero ponerme triste. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Reconozco que fue muy difícil leer “El Año de La Peste” en estas circunstancias. Lo digo porque los sentimientos de parte y parte se cruzan, porque hay una persona en la cama que sufre igual o muy parecido al relato…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer lo terminé de leer. Hace muchos días no leía algún libro que quisiera terminar rápido, llegue a un punto que no deseaba seguir, no quería, evadí muchas veces la lectura, no lograba concentrarme… no pude!!! Y eso – paradójicamente – me pone triste. En primera instancia culpo al estado de ánimo que no ha estado muy bien desde entonces… de un momento a otro recuerdo su respiración, sus risas, sus ausencias, sus comidas preferidas; todo, todo le cambia a uno después de apagar o prender la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segunda instancia creo que la narración del texto no se me facilitó. El no estar dividido por capítulos – puedo decir – que hace más tediosa la lectura. Entonces lo que hice fue inventarme dos métodos para no dormirme y otro para leer rapidito y que me doliera menos. La primera parte la leí en Neiva. ¡Caramba! ¡A los trancazos! Aprovechando el calorcito de la noche lo que hice fue buscar una gaseosa fría y una silla al aire libre en un lugar silencioso en un hotel atestado de gente. Logré leer – por llamarlo así – la mejor parte de este libro, que considero es el principio. Aunque realmente me costaba mucho concentrarme, los compañeros de habitación no concebían mi lectura a las once de la noche y a mi novio le costaba creer que estuviéramos cuatro horas más cerca, entonces si no era el celular, eran mis compañeros o era el calor, o era la bulla de una ciudad que no duerme… o era estar lejos o era estar cerca… o era todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los métodos para no dormirme, ya estando en Medellín y para poder concentrarme… resultaron exquisitamente efectivos. Un café con leche y la mejor disposición para meterme en la narración fue la técnica justa para un libro como estos. Lo que hice fue despojarme del dolor propio para entender los dolores que sacudieron a Londres en 1665. ¡Eso fue todo! Al final llegue a pensar que todo lo que estaba leyendo era pura carreta inventada por Defoe… pero no quise averiguar hasta que encontré el punto final sobre la veracidad de un acontecimiento como estos. En el informe que debo de escribir tengo pensado investigar sobre las pestes que han zarandeado al mundo, entre ellas, por supuesto, La Gran Peste de Londres, que se llevo a cien mil almas. ¡Caramba, muchacha, claro que era cierto!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Final del diario. Lo terminé de escribir el 23 de diciembre de 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-115333807883857399?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/115333807883857399/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=115333807883857399' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115333807883857399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115333807883857399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/07/un-poquito-de-mi-vida-el-ao-de-la.html' title='&quot;Un poquito de mi vida&quot; - &quot;El Año de la Peste&quot;'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-115333789934130195</id><published>2006-07-19T14:34:00.000-05:00</published><updated>2006-07-19T14:38:19.356-05:00</updated><title type='text'>CARNAVALES FINALES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Compañeros, los más recientes textos - recuerden - pertenecen a un diario que escribí para las clases de periodismo literario con el profesor Juan José Hoyos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Creo que estos son mis últimos diarios. Es decir, lo último que escribo para su clase. Hubo lecturas – y le hablaré muy en serio – que no reseñé por la simple costumbre “de lo escribo después” o quizá no tuve tiempo de transcribir mis pensamientos después de haberlos escrito en mi memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gasté todo la tinta de la impresora y yo fui la única culpable de que el papel se acabara, pero la bendita vejez que en ciertas cosas me atrapa, me cogió con la manía de escribir en un papel palabras claves para recordar lo más importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba leyendo “Para escribir cuentos” de Flannery O’Connor y “Escribir” de Raymond Carver, me llamó Emmanuel, bueno usted no tiene porque conocer a Emmanuel, él es un guajiro que lee más de lo permitido y que cuestiona hasta lo incuestionable. Me dijo que qué esta leyendo… entonces le hablé de lo que hasta ahora me hablaban los dos autores. Se puso a reír y me dijo: “Vicky, cuantas veces te he dicho que para aprender a escribir cuentos sólo hay un formula: leer cuentos, eso que estas leyendo sólo te servirá en la medida en que comiences a desbaratar los cuentos mientras los vas leyendo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo ya tenía otras hipótesis mucho antes de hablar con Emmanuel. Mejor dicho, más que una hipótesis tenía la preocupación y la vergüenza de todo cuanto escribo, porque a veces pienso que escribo paupérrimo y que sólo a usted, caballero ilustre, se le ocurre decirme frente a mis compañeros que voy encontrando mi vos. ¡Hola voz! Perdóname que apenas te salude ya cuando se estoy terminado está vaina. Yo creo que usted ya sabe: mi voz a veces es costeña, tiene muy poco de paisa. Virgen Santísima, en los problemas que me meto cuando desaguo mis obsesiones en todo cuanto escribo, caramba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa misma razón empecé a leer al ilustre escritor barranquillero, compadre, amigo de noches interminables, compañero de farra, asistente de ilusiones, archivador de estructuras literarias, parrandero… Álvaro Cepeda Samudio. Lo leí con el capricho de encontrar historia, la historia de la costa. Confieso – y ya son obsesiones mías – que sentí un aprecio más grande por el periodista, el cuentista me confunde, me enreda, me lastima. El periodista tenía en sus textos muchas cosas que yo buscaba y que en ese momento llenaban un espacio intelectual que quería llenar. “Todos estábamos a la espera” es de esos cuentos que hay que leer, volver a leer, leer nuevamente, por si las moscas re leer… y si te queda un tiempito todas las noches, léelo mientras tu esposa se duerme. A la cuarta o quinta vez de haberlo leído sentí que se me parecía aun cuento de uno de su compadres, amigo de festivales, creo que de borracheras… “la mujer que llegaba a las seis” tiene un no sé qué de la mujer que Cepeda describe en su cuento. Pero eso no es ningún problema… eso sólo otra de mis hipótesis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del periodista alcancé a leer una antología que Daniel Samper hizo. Ahí fue donde encontré descrito el tiempo en el que Barranquilla estaba aislada políticamente del interior del país, mientras que Cepeda gastaba su tinta en defenderla lo mucho que podía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-115333789934130195?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/115333789934130195/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=115333789934130195' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115333789934130195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115333789934130195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/07/carnavales-finales.html' title='CARNAVALES FINALES'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-115291263187248076</id><published>2006-07-14T16:28:00.000-05:00</published><updated>2006-07-14T16:30:31.886-05:00</updated><title type='text'>LA GUACHAFITA DE ESCRIBIR</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hace varios días debí escribir esto. Pero no pude. Hice una reportería que se fue al piso y quede nuevamente metida en graves problemas: sin una historia precisa, sin personajes… sin nada. Lo que pasó fue lo siguiente: atravesé medio Medellín para encontrarme con un amigo al cual no veía hace años. Lo conocí cuando yo tenía 14 o 15 años en la parroquia donde acostumbraba rezar. Él era el seminarista. Durante esos años desarrollé “espantosamente” la sensibilidad por las personas con bajos recursos, pinté miles de caritas a niños ingenuos, caminé horas buscando un par de panela para completar un mercado, jugué (voleibol – fútbol) con personas que nunca volví a ver y me disfracé de un santo cuando llego la semana santa; todo lo hacíamos para acumular algunas monedas con las que el Padre decía iba a construir la iglesia. Entre trote y trote puedo decir que nos volvimos amigos. Mi amigo en este diario no tendrá nombre, ¿para qué? A los “diarios” se les puede hacer trampa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te confieso que esperaba un abrazo gigante cuando cruzaste la puerta. Tenías ya una hora de retrazo y yo seguía sentada rogándole a Dios que me distinguieras. Imaginaba encontrarme con el mismo dicharachero que algún día intento hacerme feliz, hasta pensé que me presentarías a las demás personas que estaban en la sala y que después del abrazo gigante seguramente preguntarías por mamá. Pero - ¿te acuerdas? – estabas de afán. Caramba, ya eres párroco de la Iglesia de Samora. Gracias a Dios me distinguiste. Luego le preguntaste al seminarista qué donde “diablos” estaba la periodista. Todo se detuvo. Me parece recordar que el afán que traías se esfumó. En ese instante te diste cuenta que la periodista era yo… y yo también me acordé que iba en plan de periodista. ¡Caramba, muchacho, me quedare esperando tu abrazo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos menos de lo que imaginaba. De tu actual pobreza, de la guerra, de tus modernos amigos… de Samora. Hiciste la travesía por un pasado cuyos recuerdos no sospechaba, contestaste diez veces el teléfono, atendiste dos o tres veces la puerta y al final cuando ya no quería y no tenía nada que preguntar; apagué la grabadora. Te fuiste despidiendo mientras te cambiabas los tenis por unos zapatos. Me preguntaste si quería ir a misa y te prometí que la otra semana volvía para que habláramos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente me levanté con la incertidumbre de no tener una historia. Por eso, me senté a transcribir la entrevista, busqué escenas, revise atentamente las anécdotas, enumeré preguntas que hacían falta, seleccioné los momentos más importantes para “volver” sobre ellos… y así, tres o cuatro horas así. Sin embargo, sentía que la historia estaba enclenque. Primero me eché la culpa a mí. Pensé que si hubiese clasificado mejor las preguntas, o mejor dicho, contemplé la posibilidad de que las preguntas estuvieran mal formuladas. Tal vez la manera de llegarle no fue la mejor. Después culpé a la historia. ¡Si, a la historia! Escribí una historia que no existía, la escribí en mi imaginación, por eso cuando llegué y no encontré la fuerza en el relato me derrumbe totalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Incumplí mi palabra de volver y eso fue lo que maaas me dolió. Di mi palabra de guiarme eternamente por las leyes guajiras y a estas también les falté. El quedarme sin historia lo único que implica es arriesgarme a caminar un poco más.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-115291263187248076?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/115291263187248076/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=115291263187248076' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115291263187248076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115291263187248076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/07/la-guachafita-de-escribir.html' title='LA GUACHAFITA DE ESCRIBIR'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-115264292430709498</id><published>2006-07-11T13:32:00.000-05:00</published><updated>2006-07-11T13:35:24.310-05:00</updated><title type='text'>De regreso!!!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Compañeros de causa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mis condiciones anímicas y corporales no han sido las mejores para publicar en el blog alguna cosita. Me enfermé. Estuve varios días en el hospital y apenas hace un par de días retomo mis deberes y mis gustos habituales. Todo está bien, al menos eso creo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esta semana no escribiré nada sobre vallenato. Me dispongo a publicar algunos escritos que preparé para mis clases de literatura. Espero los disfruten, están basados en lecturas deliciosas que mi profesor Juan José Hoyos compartió conmigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¡Feliz resto de semana!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;PD. Después les explico lo de "Mi Casa Ronera". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-115264292430709498?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/115264292430709498/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=115264292430709498' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115264292430709498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115264292430709498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/07/de-regreso.html' title='De regreso!!!'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-115264274884205416</id><published>2006-07-11T13:31:00.001-05:00</published><updated>2006-07-11T13:32:28.846-05:00</updated><title type='text'>Mi Diario - Primera Entrega</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hubiese deseado empezar de otra manera. Me imaginé un diario como el de la escuela: con dibujos, con estrellas, con una luna en cada una de las hojas… pensé en recortar a Popeye, a Oliva, a Condorito y ponerlos junto al titulo… quizás un poquito de mirella para las paginas especiales y todo el tiempo del mundo para decorar cada una de las entregas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron tantas horas, tantos colores, tanto pegante… cuadernos enteros disfrazados a mi manera. De esta forma hilvané mi infancia tan distinta a los otros pelaitos, que mientras ellos se preocupaban por el fútbol y las muñecas… yo gastaba mi tiempo en coleccionar frases chistosas o de doble sentido y de esbozar con la tijera cada uno de los muñequitos que en ese entonces me gustaban y que aparecían en los periódicos. Logré convertirme en una adicta a los papelitos de colores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, yo era la única que disfrutaba del pegote fantástico que hacia de mi cuaderno. Un cuaderno al que yo le llamaba diario y al que la profesora de religión le llamaba cuaderno. Yo, le llamaba diario porque –obviamente- debía de hacerlo diario sobre las impresiones de la clase… y ella, le llamaba cuaderno, porque era – para ella, obviamente, era un simple ejercicio de clase. Como podrán darse cuenta el asunto me lo tome muy en serio. Muy en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya algunos de mis compañeros lo conocían y ni siquiera se inmutaban ante todo el pegante invertido en aquellas hojas. Para ser sincera, mi diario era el único con muñequitos, con mirellas, con Pluto…&lt;br /&gt;Al final del periodo académico, la seño invertía un par de horas para leer y corregir cada uno de los cuadernos. Cuando me tocó el turno sentí pánico de que llamaran a mamá a decirle que por qué diablos no había controlado el proceso de aprendizaje de la chiquita. Puse el cuaderno, o sea, mi diario – cerrado, obviamente – encima del escritorio de la profesora. Ella empezó a hojearlo rápidamente y en cada una de las hojas estampaba un revisado que me maltrataba el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que dijo cuando llego a la última hoja fue que estaba hermoso. Caramba y ni siquiera se detuvo a leer una de las frases, ni me preguntó cuánto tiempo había tardado en hacerlo. No se preocupó por el contenido de todo lo que había escrito y ni siquiera se conmovió ante la fantasía de mi invento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso este diario no tendrá luna, ni estrellas, ni colores. Será un diario triste para la niña que habita en mí. Estaré pendiente de no correr el riesgo de pintar un sol, esconderé a Oliva y me tocará entretener a Popoye con un tarro de espinacas. Todo, para que me lean… no quiero, carajo, que me digan nuevamente que esta hermoso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-115264274884205416?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/115264274884205416/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=115264274884205416' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115264274884205416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115264274884205416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/07/mi-diario-primera-entrega_11.html' title='Mi Diario - Primera Entrega'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-115264266031751204</id><published>2006-07-11T13:25:00.000-05:00</published><updated>2006-07-11T13:31:00.320-05:00</updated><title type='text'>GAY TALESE - Segunda Entrega</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Siempre cuando leo algo que me impresiona, me preguntó por qué diablos yo no lo escribí antes. Esto casi siempre sucede con eventos narrados por otros que tienen mucho que ver mi historia. Con acontecimientos que han caminado al lado mío, con personas que me han visto crecer. Por eso cuando leí el texto de Gay Talese “Los valientes sastres de la mafia” me sentí culpable al no haber interiorizado un montón de años con las mismas características que Talese describió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejar de contar historias es lo único que he hecho en estos años de universidad, ahora que leo a Gay Talese, me demuestro la manera tan absurda cómo han pasado por encima de mis hojas en blanco un cúmulo de relatos fantásticamente sencillos y peligrosamente cercanos. Todas esas historias se han ido, se han ido de mi lado y de mi memoria. Aquí sentada lo único que hago es burlarme de mi ingenuidad al rechazar los cuentos más sutiles por ser cercanos a mis recuerdos. Pero es que esas historias, las cercanas, no son fáciles de contar, al menos para mí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: enfrentarme a historias familiares implica romper con la tradición de no hablarnos los que llevamos el mismo apellido. El día que me enteré que a mi abuelo lo habían matado los conservadores (o como dijo papá, esos hijuepuetas)  y que a mi tatarabuela se la había llevado el llanto del tren… por poco me decapitan en la plaza pública. Mi abuela desde entonces para hablarme me mira… y mis tíos creen que al contar esa historia sacada de los potreros de la imaginación de muchos de esos borrachos empedernidos con los cuales coincido en apellidos; les quitaré la herencia, las tierritas, unas cuantas naranjas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las otras historias cercanas: las de mis amigos… las de mis otros apellidos; son historias tristes que si las escribo, las describo llorando, sería como poner mi alma en el papel. Mis amigos decidieron en manada vivir en la distancia para que yo tuviera la destreza de escribir una carta por noche. Desde entonces las esquelas de ambas partes son rutinas vallenatas silenciosamente manuscritas bajo el ritmo lastimero de un son. Sus historias nunca he pensado en escribirlas aunque me las sé de memoria… porque tendría que ignorar la carga de fantasía que a cada una le añado, sólo para ser un poquito más feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el lado de mis otros apellidos, la vaina es de una hipocondría severa que ha causado un par de infartos. Enfermedades complejas, tratamientos médicos costosos, cirugías sin programar pero indiscutiblemente de vida o muerte, cajas de pastillas sin abrir, listas de farmacias cercanas, teléfonos de médicos de confianza… ese cuento es paradójico. Ahora, considero que hay algo de maldad en lo que escribo, pero es que ya son 21 años conviviendo con enfermedades reales o imaginarias, que ya no sé ni qué pensar cuando me avisan de la operación de alguno, de la asfixia del otro, de la intoxicación de aquel… soy cruel al escribir esto, pero no me queda más “remedio” que describir lo que veo y siento. Ahora, quiero dejar escrito que me encuentro bien de salud, que aunque mi medico diga que mi corazón no funciona como debería funcionar y que auque mis piernas parecen de viejita por lo hinchadas… no quiero que cuando alguien cuente mi historia, si es que la cuentan, digan que fui hipocondríaca. Esta historia me parece demasiadamente cercana y cruel para que sea yo la que la cuente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso empiezo a admirar a Gay Talese. Amen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero tocar un tema que Talese aborda en sus escritos y del cual habla metodológicamente: la estructura que le da a sus narraciones. Cuestión indiscutiblemente ÍNTIMA que se hacen a medida que se aprende, que se lee y que se escribe.&lt;br /&gt;El asunto de la estructura me llego tarde ¡Si, tarde!. El trabajo que para ese entonces Patricia Nieto, profesora de la Universidad de Antioquia, nos hizo asumir, fue encontrar un tema del cual se pudiera extraer varias historias. Como siempre, me demoré en encontrar sobre qué escribir. A las semanas me tropecé con una historia demasiado grande para mí. Un hospital de enfermos terminales y Lina, una niña de apenas 11 años luchando por un poquito de vida tomando morfina. Me faltó SENSIBILIDAD para describir su pijama, sus lágrimas, su flacura, me faltaron agallas para entender su dolor. A las dos semanas cuando volví al hospital, Lina pertenecía a la lista de muertos de los últimos doce días. No obstante no logré hacer una buena historia. Ahora “veo” que el problema fue que escribí con el dolor de los acontecimientos, me deje guiar por toda la presión psicológica que arruga el corazón cuando pasas más de dos horas en un lugar donde todos tienen cáncer. Escribí con impulsos, no hice una estructura y no conecté párrafos. Después, me explicaron la importancia de armar y desarmar mientras se escribe, la importancia de dejar “descansar” los temas, mirarlos desde afuera y mientras tanto: tomarse una cerveza, acostarse, subir los pies, quizás contarle a alguien parte de la historia (aquellas escenas que hasta el momento son básicas), hacer café, llamar a alguien y después cuando todo esta en silencio te sentás y esperas a que alguna idea exquisita… llegue!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-115264266031751204?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/115264266031751204/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=115264266031751204' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115264266031751204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115264266031751204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/07/gay-talese-segunda-entrega.html' title='GAY TALESE - Segunda Entrega'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-115099175168306812</id><published>2006-06-22T10:29:00.000-05:00</published><updated>2006-07-11T15:12:16.856-05:00</updated><title type='text'>DE JEAN CARLOS CENTENO Y OTROS CUENTOS</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/Jeank1.0.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/320/Jeank1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020327.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/200/S3020327.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020251.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/200/S3020251.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La más reciente canción de Jean Carlos Centeno (“De Donde Amor”) me trajo mucha nostalgia. Y no, precisamente, porque me haya gustado. La nostalgia llega cuando el corazón duele, cuando se arruga, cuando sentimos un vacío en el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco a Jean Carlos de la mejor manera, es decir, alguien me fía su acento, alguien repite su silencio, en la radio una que otra vez esparcen sus sentimientos a través de melodías, una vallenata corea su sonrisa, una cachaca lo recorre con la mirada. Un periodista zagas lo eterniza con la escritura. Así lo conozco. Sencillo y frágil. Déspota y simpático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo conozco a través de una brisa villanuevera. Una brisa que viene desde los confines de la Sierra Nevada y entonces, ahora sí, compadre, que suene el acordeón que Jean Carlos va a cantar. Que suene como el de Colacho, el de Abelito o el de Alejo… y claro, que suene como el de los Romero. Que las guacharacas no se callen, que vengan los mejores guacharaqueros de la región que mi compadre va a cantar. Que inviten a los cajeros de la orilla del río Magdalena para que vengan a eternizar mil y un veces más el alma de esta Provincia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nadie llego. El circo y los maromeros ya se van. Se acaba la fiesta, a los parranderos comienza a darles sueño, a las jovencitas sus novios las consuelan… el cantante no llego, los guacharaqueros se quedaron sin pasaje, los cajeros también… y las notas de nuestros maestros acordeoneros, ni si quiera las aprendieron. Los otros acordeoneros, los de estirpe juglaresca, se quedaron echando versos en una tienda cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juraba que todos estos invitados de honor a buena hora llegarían. Ya los he visto codearse; he sentido el crujir del acordeón, los latidos de la caja y el charrasquear de la guacharaca… junto a esa voz vallenata que se deja de vainas y dice apa y oa y sabroso porque así lo siente el alma. Y si Jean Carlos no lo canta, no lo canta ahora, y si el Morre no lo toca, no lo toca ahora… es porque no lo sienten, es porque los pedreros ya no existen en su mente. Con eso, compadres, no hay ningún problema, las canciones les están quedando bonitas, pero vallenato, vallenato no son. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Foto Jean Carlos. Tomada de: elvallenato.com&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-115099175168306812?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/115099175168306812/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=115099175168306812' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115099175168306812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/115099175168306812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/06/de-jean-carlos-centeno-y-otros-cuentos.html' title='DE JEAN CARLOS CENTENO Y OTROS CUENTOS'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-114988287975905522</id><published>2006-06-09T14:38:00.000-05:00</published><updated>2006-07-11T15:11:20.430-05:00</updated><title type='text'>FELIZ CUMPLEAÑOS COMPADRE</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/Foto6.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/Foto6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/Foto12.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/320/Foto12.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;… y el camino que has caminado sin duda alguna no ha sido fácil. Por eso, le extendemos un abrazo de amistad, de respeto y de hermandad a nuestro JUGLAR URBANO. Y créanos que no nos tiembla la mano cuando escribimos que usted es el JUGLAR de nuestros días. Feliz cumpleaños. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por los siglos de los siglos, siempre me va a costar trabajo escribir sobre usted. Por la “elemental” razón de quererlo como a un hermano, de llevarlo en mi corazón, de amar sus versos, de sentir a su familia parte de mí. De compartir esa filosofía de odiar a los vallenatos llorones… caramba, buen punto!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eibar con su música, con su acordeón y su guitarra, con los CDS bajo el brazo, con amigos en cada lugar que llega, con una canción siempre por hacer… es un personaje con todas las características propias de los juglares del medioevo, de los juglares que nacieron y crecieron en el Magdalena Grande. ¿Por qué? Porque todavía va de pueblo en pueblo hasta donde le alcancen las fuerzas, porque todavía lleva su música en las maletas y porque todavía siente la necesidad de decir algo trascendental en sus canciones. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y que el ruido de “los vallenatos embusteros” se silencie cuando el acordeón de Eibar suene, porque en sus notas está la Provincia, está el río, están los lugares a los que ha llegado su música, que se silencien. De parte de la familia de ParrandaVallenata.com un abrazo de corazón hoy en tu cumpleaños.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#3333ff;"&gt;Biografía &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Eibar Gutiérrez, destacado por ser el Pionero del Vallenato Autentico de la nueva generación, ya que es el único de los artistas modernos que graba Son, Paseo, Merengue y Puya. Aparte de eso canta, compone, toca acordeón y la guitarra.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eibar Rafael Gutiérrez Barranco nació el 1ro de junio en la ciudad de Valledupar. Su mamá, Francisca Barranco Quiroz, mejor conocida como 'La Ñora' en el Valle. Su Padre, Rafael Gutiérrez Mojica q.e.p.d. Reconocido por las regiones de Valledupar como Guitarrista/Acordeoero/Compositor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una vez terminados sus estudios básicos se traslada a Cartagena de Indias, ciudad donde recibe el grado de arquitecto y además adquiere una madurez musical complementada por el folclor caribe. Luego de sus vivencias en geografías distintas, regresa a Valledupar y se corona como virrey en la categoría de aficionado del Festival de la Leyenda Vallenata, hecho que le representa el respaldo de La Fundación del Festival para dar inicio a su gran carrera musical. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Graba su primer álbum &lt;strong&gt;“Eterno Abril”&lt;/strong&gt; y es confirmado para inaugurar el mismo festival, donde por su excelente presentación lo invitan a Miami para hacerle un homenaje a Consuelo Araujo Noguera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La madurez de Éibar y su banda en permanente crecimiento, le permiten crear un sonido muy propio expresado en su segundo disco &lt;strong&gt;“Más Caribe”.&lt;/strong&gt; Con este nuevo CD las emisoras tropicales y cross over del país empiezan a rotar con frecuencia sus canciones logrando posicionarse entre las más sonadas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Éibar lleva su nueva propuesta musical &lt;strong&gt;“Juglar Urbano”&lt;/strong&gt; a Estados Unidos, Venezuela y Ecuador. En este CD se condensa la trayectoria, la experiencia, las vivencias, pero ante todo su sentir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;Fuente:&lt;/strong&gt; Fotos y texto biografía: www.eibargutierrez.com y www.romanceros.8k.com &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-114988287975905522?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/114988287975905522/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=114988287975905522' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114988287975905522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114988287975905522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/06/feliz-cumpleaos-compadre.html' title='FELIZ CUMPLEAÑOS COMPADRE'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-114988170382567261</id><published>2006-06-09T14:27:00.000-05:00</published><updated>2006-06-09T14:35:03.843-05:00</updated><title type='text'>EL SILENCIO DE RAFAEL ESCALONA</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/Escalona1.0.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/Escalona1.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/Escalona.2.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/Escalona.2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Maestro, permítanos recordarlo en su cumpleaños. Después de todo los que se unen a esta fiesta que le hace parrandavallenata.com son los que son, los que deben estar, no falta nadie, Maestro. Feliz cumpleaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocí al Maestro muchísimo antes de tener mis ojos clavados en los suyos, mucho antes de concentrarme fielmente en sus ademanes y de quererle entender lo que decía con cada uno de ellos.&lt;br /&gt;A ese Escalona que esa tarde tuve tan cerca… dos de mis más grandes amigos se encargaron de pintarlo mientras el destino nos cruzaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi compadre Alberto Salcedo Ramos le recuerdo que la amistad que nos une por medio de las epístolas interminables, no favorece su terquedad. Usted, caballero ilustre, tiene el poder de crear a través de la palabra, de delinear, de persuadir, de eternizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le confieso que no me gustó el Maestro que vi sentado junto a usted en “Diez Juglares en su patio”. Y la culpa, permítame imputar a alguien – fue más suya que de Rafa. Debió volver después y después… y a los dos meses y, quizás, a los cinco meses si hay tiempo… con el paso de los meses, usted encontrará a otro Escalona y Escalona ya verá distinto a Alberto Salcedo. Entonces, declaro que usted sigue en deuda con Juan Gossain, conmigo y con la historia. En buena hora, cúmplase mi petición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro Escalona lo he visto siempre en los ojos de mi comadre Marina Quintero. Mary se ha encargado de enseñarme su música, de poner junto a mí los más sinceros, mágicos y entrañables recuerdos del Maestro. Me permitió conocer de cerca la historia del profe Castañeda, salpicó mi vida con las remembranzas del Valledupar viejo, hemos llorado juntas todas sus muertes periodísticas y hemos gozado con sus canciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso cuando lo ví hace un año en Valledupar, no sentí la necesidad de preguntarle nada. Yo sólo quería invertir el tiempo en contemplarlo. Recuerdo, que Marina y yo nos sentamos juntas. El Maestro guardaba su puesto junto a los ponentes que aquel año se presentaban en el Foro. El auditorio estaba lleno. Marina y el Maestro se miraban… Rafa movió su cabeza y Mary sin parpadear se olvidó de todos los presentes y se levanto de su asiento. Pensé para mis adentro “caramba, ¿qué le hice?” Atravesó el salón y se sentó junto a una dama a la que yo no distinguía. Media hora más tarde mi comadre me explicó que Rafa le pidió el favor de que se sentará junto a su esposa. Y entonces volví a pensar “¿Y cuando le dijo eso si hasta hora no se han hablado?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo día de mi regreso, acompañé a la señora Pastora Arias a la misa por la muerte de Fanny Zuleta. Ahí estaba el Maestro. Clavo sus ojos en mis ojos… luego agacho la cabeza y entonces entendí que me daba las gracias por mi presencia. Benditas sean sus palabras, Maestro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-114988170382567261?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/114988170382567261/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=114988170382567261' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114988170382567261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114988170382567261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/06/el-silencio-de-rafael-escalona.html' title='EL SILENCIO DE RAFAEL ESCALONA'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-114987010046746327</id><published>2006-06-09T11:14:00.000-05:00</published><updated>2006-06-09T11:21:40.470-05:00</updated><title type='text'>LA ODISEA DE JAMAICA</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020502.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/S3020502.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020112.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/S3020112.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A Jamaica no lo hemos dejado tranquilo desde el primero de mayo. Primero, los periodistas nos unimos a su triunfo y eufóricos buscamos la entrevista ideal para el medio en el que trabajamos. Fotos, muchas fotos. Más tarde, a eso de las tres de la mañana, lo vi por última vez cuando su comitiva le hacia bulla en los alrededores del Parque de la Leyenda. Lo vi cansado, pero feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la competencia, lo sentí tranquilo, seguro. Con una barra que no tenía nada que envidiarle a las comitivas de La Provincia. El domingo, el día de la semifinal, abandoné la Plaza Alfonso López mucho antes de la presentación de Jamaica. A eso de las 3:30 de la tarde, cuando regresé, me lo encontré en los alrededores de la Plaza. Dijo que el toque de esta tarde lo llevaría a la final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad, verdad, yo no le creí. Igual, no tenía los fundamentos recientes para llevarlo (a titulo personal) a la final. Sin embargo, la alegría de Jamaica era tan transparente que no tenía ninguna duda – que hasta el momento – ese era uno de sus mejores Festivales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A eso de las nueve de la noche, la tristeza de Paternina me dejó con rabia. Estaba a las fueras del Parque de la Leyenda, muy elegantemente vestido, muy silencioso, muy cauteloso. Mencionó los cinco finalistas y repitió – lo de la rueda de prensa – que no se volvería a presentar. Ese era uno de mis finalistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El público durante la final se manifestó. Así es valledupar. Severo y apasionado. El Rey para esas veinte mil personas, era sin duda alguna, Sergio Luís Rodríguez. No obstante, y siendo muy respetuosa con la carrera artística de Sergio Luís, estoy segura que si pule su estilo y su rutina; van a presenciarse mejores finales. El muchacho puede dar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y digo que a Jamaica no lo hemos dejado tranquilo, no por ser cachaco, no por ser rey, no por llevar 13 años concursando. Nada de eso. El asunto trasciende los límites de la ética periodística y se pone del lado del sensacionalismo. Hay que distinguir entre informar bien a informar mal. Estoy segura que no se viola el derecho a la información por el simple hecho de no publicar una carta. ¿Realmente había necesidad de que lo colombianos se enteraran de un asunto interno de la Fundación? O mejor dicho, ¿había necesidad de darle tanto espacio en los grandes medios periodísticos? ¿Con que fin? ¿Para informar a quién?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora, esperamos que este artículo sea el último para poner entredicho conciencias ajenas. A Jamaica le digo, que en buena hora, nos vemos en el Rey de Reyes.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-114987010046746327?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/114987010046746327/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=114987010046746327' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114987010046746327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114987010046746327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/06/la-odisea-de-jamaica.html' title='LA ODISEA DE JAMAICA'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-114962694791939860</id><published>2006-06-06T15:38:00.000-05:00</published><updated>2006-06-06T15:51:37.973-05:00</updated><title type='text'>BUSCANDO EL DESIERTO A RITMO DE VALLENATO. San Juan del Cesar (Segunda Parte)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://es.geocities.com/compositoresvallenatos/homenajes/disco18.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A Juancho Rois todavía lo lloran en San Juan del Cesar. No es nada del otro mundo, llegar a este pueblo y escuchar las notas de un acordeón que llora y, es entonces, cuando los zarpazos de la nostalgia te avisan que llegaste a la tierra de los compositores y de uno de los mejores acordeoneros que ha tenido esta Provincia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrás queda la Trocal del Caribe junto a esos pueblos que esta misma noche convirtió en fantasmas. Valledupar, La Paz, La Jagua del Pilar, Urumita, Villanueva y el Molino; supongo que ahora duermen. Ya es tarde. No hay fiestas relevantes en ninguno de estos pueblos y las parrandas se acabaron – por esta semana - desde el mismo lunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él recuerda su tierra en silencio. Lo más importante que tiene para decir lo dice con los ojos. Lo recubre un acento que no puede negar en ninguna parte del planeta. Habla pausado, sus palabras parecen versos improvisados al igual que una noche de piquerías, mientras que su mirada se pierde detrás de un mapa por donde viaja mágicamente. A José Ignacio Orozco, un amigo sanjuanero, cuando se le pregunta por su tierra, habla de Festival y de Juancho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, ser guajiro, es tener la sangre caliente para ser capaz de dar la vida por no cumplir la palabra, la palabra empeñada. Ser guajiro es tener la piel untada de sal y un corazón que se arruga al ritmo de una canción. “Hablar del guajiro es hablar de una mezcla compleja que viene del cruce de los colonizadores blancos con los diferentes grupos étnicos que han ocupado la península desde épocas prehispánicas, como los Koguis, arhuacos y arsarios, que viven cerca de la Sierra Nevada de Santa Marta”1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Orozco Mendoza continúa su viaje imaginario por la Troncal. “A la entrada de san Juan hay una torre grandísima, ahí dice ‘Bienvenido a San Juan’. Cuando uno llega a San Juan hay como dos vías de acceso; una de acceso al pueblo: al templo, al mercado y otra vía, que sigue la Troncal de Caribe. Es decir, sigue por El Grupo Rondón - eso es un batallón que es como un pueblecito lleno de militares - después Distracción, Fonseca, Barranca, Papayal, Hato Nuevo y Cuestecita. Hasta aquí llevamos más de 1000 km desde Valledupar y es entonces cuando la Troncal se divide en dos: una vía para Riohacha y la otra va para Maicao”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces, automáticamente, empieza hablar de música vallenata y vuelve a caer en la historia de Juancho Rois, “Imagínate que yo tengo un amigo que todavía llora a Juancho cuando tiene unos traguitos encima... ¡Ay Hombe Juancho, por qué te fuiste! Siempre dice lo mismo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para 1958, la Familia Rois, de San Juan del Cesar, contaba sólo con un músico. Luis Rois era el maestro de la guitarra. Pero en diciembre de ese año, la Navidad trajo a estos sanjuaneros y mejor aún, a la región y al país a uno de los más grandes genios del acordeón diatópico: Juan Humberto Rois Zúñiga, más conocido con el cariñoso apelativo de ‘Juancho Rois’.2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nació el 25 de diciembre de 1958 y murió en Venezuela el 21 de noviembre de 1994. Grabó con los más importantes cantantes de música vallenata como Diomedes Díaz y Jorge Oñate. Incursionó en la composición con temas como: Que te vaya bien y Por qué razón. Dejo un vacío inmenso en el alma de todos aquellos que aman la música vallenata y que en noches como está oyen las notas de su acordeón cuando pasan por San Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y José Ignacio sigue hablando y vuelve a preguntar que si ya dijo esto o aquello. Menciona todos los apellidos que para él son importantes, se hace preguntas él mismo como por ejemplo. ¿Tu quieres saber cómo es un día de Nacho Orozco en San Juan?... y así, de un momento a otro acaba con el silencio y empieza a interrogarse hasta por los nombres de las calles “¿por qué se llamará la calle del embudo? debe ser por la forma”.&lt;br /&gt;Esta es la tierra del Festival Nacional de Compositores Vallenatos que para 1977 tuvo su primera versión. “Para este año la idea de crear el evento en San Juan del Cesar, dedicado exclusivamente a compositores, se materializó en cabeza de José Parodi. Se creo la competencia de la canción inédita para profesionales y aficionados, y por primera vez se realiza un concurso de piquería. El certamen se desarrolló como hasta hoy en la Plaza Santander y la tarima se improvisó sobre un planchón de camión sostenido por tanques vacíos de combustible. Gana en profesionales Máximo Mobil con el tema ‘Penas de mi tierra’ y en Aficionados Hernán Urbina Joiro con ‘Te quiero de Verdad’”3.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, estoy segura, compadre, que también lloran – como lloramos nosotros – a Freddy Molina, escuchando su música. Que alguna noche de parranda, los acordeones salpican el aire con las melodías de Marciano Martínez, de Roberto Calderón, de Isaac Carrillo, de Alexander Oñate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si pasas por San Juan, pasa despacio, porque te seguro que en el rincón de alguna caseta están las notas de Juancho… te garantizo tropezarte con una composición vallenata de Majarrez, de Urbina Joiro o de Diomedes. Si pasas por San Juan, pasa despacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;[1] Colombia Tierra de Mil Colores. El Tiempo. La Guajira.&lt;br /&gt;2 Romanceros # 5. 1997. “ Juancho Rois hasta la eternidad”.&lt;br /&gt;3 Romanceros # 5. 1997. “ Dos décadas de historia. Festival Nacional de compositores vallenatos””. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Foto tomada de:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;a href="http://es.geocities.com/compositoresvallenatos/homenajes/juancho.html"&gt;http://es.geocities.com/compositoresvallenatos/homenajes/juancho.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-114962694791939860?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/114962694791939860/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=114962694791939860' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114962694791939860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114962694791939860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/06/buscando-el-desierto-ritmo-de_06.html' title='BUSCANDO EL DESIERTO A RITMO DE VALLENATO. San Juan del Cesar (Segunda Parte)'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-114962617943520946</id><published>2006-06-06T15:32:00.000-05:00</published><updated>2006-06-09T11:13:58.230-05:00</updated><title type='text'>BUSCANDO EL DESIERTO A RITMO DE VALLENATO. Valledupar (Primera Parte)</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020564.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/S3020564.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020563.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/S3020563.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Viajando para Fonseca&lt;br /&gt;Yo me detuve en Valledupar&lt;br /&gt;Y allá en la plaza me encontré&lt;br /&gt;Con un viejito conversón&lt;br /&gt;Y al pasar le pregunté&lt;br /&gt;Oiga compae como se llama usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El compae del que habla Chema Gómez es Compae Chipuco. Su verdadero nombre es Antonio Guerra Bullones. Nació en 1869 en un caserío ubicado en cercanías a San Juan del Cesar, llamado Las Palomas, y murió en Valledupar a la edad de 93 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y empezamos aquí este recorrido imaginario, en Valledupar. La ciudad más quimérica del mundo, más inconcebible, fantástica, romántica. La ciudad de muchos adioses, de muchas llegadas. La ciudad que cuando llueve se vuelve un río y que cuando canta arruga el alma de sus nativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser y llamarse vallenato es marcar un territorio. Es dejar claro que se es de esta provincia y que no hay ninguna relación aparente con los sincelejanos o cordobeses. Esto también queda claro en las crónicas de Manuel Zapata Olivella cuando escribe:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Al cruzar el puente metálico que lleva el nombre del colonizador Francisco Salguero, el conductor nos advierte:&lt;br /&gt;- Ahora sí entramos a las tierras de los vallenatos jabaos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una manera de calmar la inquina porque le hubieran dejado huérfano del gentilicio vallenato, con todo y ser nacido en El Paso”&lt;br /&gt;Valledupar está ubicado a 856 kilómetros de Medellín. Es la capital del Cesar. Tiene una temperatura de 27°C y una población de 400.000 habitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciro Quiroz en su libro “Vallenato Hombre y Canto”, dice que tiene 3 fechas posibles de fundación. “...1544 si se acoge la versión de Francisco Salguero, 1527 si es atribuible a Ambrosio Alfinger y 1525 si aceptamos a Hernando de Santana”. En otros libros aparece que fue fundada en 1550 por Hernando Santana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tierra de los Chimilas y del Cacique Upar. Esto lo explica Tomás Darío Gutiérrez en el libro “Valledupar Música de una historia”. Dice que: “la nación de “Valle de Upar” encarna tierra y hombre, el valle en si, como concepto geográfico y Upar en representación del hombre que pobló dicho valle. A Upar se le otorgó pertenencia porque se consideró el máximo jerarca de una cultura plenamente definida: la nación Chimila”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celebra anualmente el Festival de la Leyenda Vallenata, del 26 al 30 de abril. “Fiesta folclórico - religioso conmemorativa del enfrentamiento de los españoles con los indios tupes, en la que triunfaron la fe católica y la música interpretada con caja, guacharaca y acordeón. Hay duelos musicales en las modalidades de paseo, puya, merengue y son. Este festival es inmensamente popular y atrae a cientos de visitantes nacionales y extranjeros”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Desde el mismo día que llegué al Festival me preguntó que cuándo iba a ir Hurtado. No recuerdo con qué pretexto le respondí. Al par de días volvió sobre el tema y entonces le dije que hace un año fui y que por ahora no estaba entre mis planes volver al Guatapuri. No le gustó mi respuesta a la señora Pastora Arias. Su estirpe, no le permite darse por vencida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos horas antes de mi regreso a Medellín me pregunta “y entonces, ¿no te vas a ir a despedir del Guatapuri?”. Me noqueó. Justo cuando iba a tratar de responderle, agrega “ve y le prometes que este mismo año regresas, lo miras, miras la sirena y con esa fe, te aseguro que no volverá a pasar un año para que pises tierra vallenata”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé Hurtado, pase por el puente colgante, unos vallenatos me ofrecieron wisky y otros se quedaron ofendidos porque sólo me moje los pies. Después subí al puente. Ahí estaban mis mayores. La concentración casi imperturbable de cuatro Arhuacos me sorprendió. El paisaje en este punto era la conjugación de la revelación divina con la leyenda. Estaban impecables ante la dureza del sol a las doce del día en este lugarcito del mundo. Me atreví a interrumpir su silencio… y pregunté que qué hacían. Los cuatro se rieron y empezaron hablar en su lengua. Me pusieron nerviosa. El más simpático de todos me mira y me dice: “hoy bajamos a la Casa del Indígena y luego vinimos a saludar al Guatapuri. Eso es lo que hacemos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces, con la misma devoción y el mismo silencio que ellos traen consigo desde Pueblo Bello… lo miré y le juré a esas aguas sagradas, que este año regresó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto Chema Gómez siguió su camino a Fonseca. Pasó por Urumita, Villanueva, El Molino, San Juan y Distracción... de Compae Chipuco los compositores, los acordeoneros ni nadie ha vuelto a hablar, desde el 13 de noviembre de 1962 ningún viajero se lo ha encontrado camino a Fonseca.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-114962617943520946?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/114962617943520946/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=114962617943520946' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114962617943520946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114962617943520946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/06/buscando-el-desierto-ritmo-de.html' title='BUSCANDO EL DESIERTO A RITMO DE VALLENATO. Valledupar (Primera Parte)'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-114797093701851233</id><published>2006-05-18T11:42:00.000-05:00</published><updated>2006-07-11T15:20:27.350-05:00</updated><title type='text'>PERSONAJES (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020327.0.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/S3020327.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020326.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/S3020326.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/Vicky-??eko.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/Vicky-%3F%3Feko.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El Ñeko Montegro es de esos cantantes, es de esos guacharaqueros, al que nunca lo sorprendes triste. O al menos, eso creo. Además, permítame sonrojarme, es el concursante más guapo del Festival, que digo, de la región. Y permítame decirle, caballero ilustre, que eternizo su recuerdo – claro, en las fotos – y cada vez que lo escuche junto a la banda La Piko Gordo. En buena hora, lo conocí.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-114797093701851233?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/114797093701851233/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=114797093701851233' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114797093701851233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114797093701851233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/05/personajes-ii.html' title='PERSONAJES (II)'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-114797001698732620</id><published>2006-05-18T11:32:00.002-05:00</published><updated>2006-05-18T11:50:24.503-05:00</updated><title type='text'>PERSONAJES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/IsmaelRudas-Vicky.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/IsmaelRudas-Vicky.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;El gran Ismael Rudas. Un hombre con el que tropezarse es casi producto de la fantasía. Hasta ayer, permaneció en mi música, en mi historia; como un personaje ficticio al que sólo era posible oír. Su acordeón es el lamentó que escuché – en una madrugada vallenata - junto a la voz inmortal de Daniel Celedon.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-114797001698732620?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/114797001698732620/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=114797001698732620' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114797001698732620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114797001698732620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/05/personajes_114797001698732620.html' title='PERSONAJES'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-114714897471823605</id><published>2006-05-08T23:13:00.000-05:00</published><updated>2006-05-09T14:45:16.363-05:00</updated><title type='text'>RECUERDOS FESTIVALEROS.</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020412.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/S3020412.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020412.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020256.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/S3020256.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/Paternina.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/Paternina.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;Estoy de regreso al Valle. Y de seguro duele saber que el tiempo aquí esta contado. Este es mi cielo; el lugar que escogí para vivir y para morir. Las calles por las que quiero ver mis hijos correr y crecer y la gente de la que quiero aprender el arte milenario de sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y volví al Festival, permítame contarle, porque me enamoré para siempre de – como dijo mi comadre – del charrasquear de sus guacharacas, de sus poesías chispeantes y del crujir de sus acordeones a las tres de la madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y volví al Festival, repito, a cerciorarme de que todo fuese verdad, de que la competencia más grande de acordeoneros nunca ha sido producto de mi imaginación y de que todos mis más grandes amigos – a los que conocí por medio de los libros – me esperan bajo la sombra de un palo de mango. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-114714897471823605?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/114714897471823605/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=114714897471823605' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114714897471823605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114714897471823605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/05/recuerdos-festivaleros.html' title='RECUERDOS FESTIVALEROS.'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26732080.post-114571521676124846</id><published>2006-04-22T08:50:00.000-05:00</published><updated>2006-05-08T23:45:41.153-05:00</updated><title type='text'>BIENVENIDOS</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/1600/S3020575.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8177/2800/400/S3020575.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Después de todos los contratiempos puedo empezar a escribir mi blog. Contratiempos que son del tamaño de mis obsesiones, de mis eternas y más profundas pasiones. Valledupar, el lugar perfecto para comenzar. No siendo más, bienvenidos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26732080-114571521676124846?l=micasaronera.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://micasaronera.blogspot.com/feeds/114571521676124846/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26732080&amp;postID=114571521676124846' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114571521676124846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26732080/posts/default/114571521676124846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://micasaronera.blogspot.com/2006/04/bienvenidos.html' title='BIENVENIDOS'/><author><name>Maria Victoria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01454569300349926100</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-zO2meMOHOEg/TbnOfJZtJ2I/AAAAAAAAADs/bzhSvvAkuxk/s220/IMG_8222.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
